RESRVE

Este increíble hombre nació sin piernas ni brazos pero también nació sin límites

Date July 15, 2016 19:49

Hay personas que son completamente increíbles, que con solo conocer su historia te hace admirarlos y darte cuenta que no hay nada en este mundo que te deba o pueda detener. Pero hay realmente pocos como este hombre.

Su nombre es Nick Vujicic, un hombre australiano, nacido en 1982 y que se dedica a inspirar a miles de personas a través de pláticas, conferencias y libros.

Conexión Planeta Vere

Pero su camino no ha sido para nada fácil. Él nació con el síndrome Tetra Amelia, caracterizado por la ausencia absoluta de extremidades. Desde pequeño se enfrentó a una infinidad de problemas, ciertamente fue agredido y burlado por niños de su edad, sabemos lo crueles que pueden serlo. Además de las primeras incapacidades físicas.

Incluso se enfrentó a que no lo aceptaran en las escuelas. Tales problemas hizo que desde los 8 años tuviera pensamientos suicidas e incluso lo intentara a los 10. Fue el amor de su familia el que le dio la fuerza necesaria para continuar. Y así lo hizo, logró estudiar y graduarse como Contador y Analista financiero.

HistoryMaker

A medida que crecía se daba cuenta que realmente no tenía límites, que si quería algo, lo podía conseguir a base de esfuerzo y trabajo duro. Comenzó a dar charla inspiraciones para empresas y escuelas en que mostraba que no hay límites verdaderos, todos nos los imaginamos nosotros y los construimos.

Medios UAG

Hoy está felizmente casado con Kanae, una mujer de origen mexicano-japonés, tienen un hijo y otro en espera (o tal vez ya haya cambiado a 2 hijos). Ha publicado varios libros que han llegado a la lista de los más vendidos en Estados Unidos y muchos otros países, además que ha ganado diversos premios por su labor social y motivacional.

Contenido

Sigue siendo conferencista inspirador, además que tiene su propia asociación que busca apoyar a toda persona que sufra de una discapacidad y piense que no haya futuro. Porque para Nick siempre habrá un mañana lo que no hay son discapacidades.

Café y Cabaret