Dejó a su hijo solo durante unos minutos y el resultado fue su casa transformada en un lienzo de Pollock

Estilo de vida y salud

November 15, 2017 13:51 By Fabiosa

¿Sabes qué ocurre cuando dejas a tu hijo pequeño de 2 años solo durante unos segundos? Pues sucede que el alma del pintor Jackson Pollock se apodera de él.

Ésta no es la sinopsis de un filme de terror serie B, es la más pura realidad que una madre descubrió. Ellen Porritt tiene 37 años y es madres de 3 hijos. El más pequeño se llama Zeb y apenas tiene 2.

Ellen creyó que si dejaba a su hijo solo unos segundos, mientras respondía una llamada, no ocurriría nada, pero estaba totalmente equivocada. Ellen halló que toda su casa estaba marcada de unas horrorosas manchas negras de pintura.

Lo que ella no sabía es que los 2 años de vida de un ser humano son el periodo más aventurero y explorador. Sí, durante esta etapa, los pequeños comienzan a descubrir el mundo y quieren probarlo todo, incluso, fuerzan los límites y los llevan a un extremo: los suyos, los del entorno y los de los padres.

Mientras Ellen hablaba por teléfono, el pequeño Zeb violó la barrera que tenía en la puerta, subió las escaleras hacia los dormitorios, entró en la habitación de su hermana y tomó un bote de pintura negra. ¿Y qué puede hacer un espíritu aventurero con reminiscencias de Jackson Pollock? El “dripping”.

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Así, mamás, como lo leen: Zeb destapó el bote de pintura, sumergió manos, pies y comenzó a salpicar toda la casa para plasmar sus emociones. ¿Acaso eso no es el mejor legado del dripping de Pollock?

Cuando Ellen halló el desastre, valorado en unos cuántos miles de dólares, perdió el aliento. La pobre mujer solo podía fijar su vista en las alfombras, las paredes, los suelos, el sofá y cada uno de los muebles. Sin embargo, Zeb no tuvo reparos en asumir la responsabilidad ante la interrogante de su madre: “Fui yo”, así respondió.

En realidad, Zeb no actuó creyendo que su acción podría perjudicar o desatar daños. No hay desarrollo de la conciencia a tal grado a su edad. Él actuó motivado por las ansias de descubrir el mundo y explorar sus posibilidades como ser humano. Es nuestra tarea, como padres, manejar esta compleja etapa. Para ello, la vigilancia y el control se vuelven dos armas inseparables. Pero no coaccionemos a nuestros hijos, solo tengamos en cuenta que sus emociones y vocación de explorador estarán a flor de piel durante este periodo del crecimiento.

Fuente: The Sun

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