ESTILO DE VIDA Y TENDENCIAS

Esta venezolana tiene 71 años y es fisicoculturista, y desde su primera competencia arrasó

Date March 7, 2018 23:05

Josefina Monasterios tiene 71 años y, a diferencia de nuestras abuelas, madres, tías, suegras o mujeres contemporáneas con ella, no dedica su día a día a tejer ni hacer oficios del hogar. A los 59 años de edad, Josefina decidió cambiar radicalmente su vida: inició una carrera en el  fisicoculturismo.  Su entrenamiento empezó en el año  2005 cuando el dueño de un gimnasio le habló del bodybuilding, él mismo la entrenó y la inscribió en su primera competencia, de la que resultó ganadora absoluta.

No obstante, su pasión por el deporte inició en su natal Venezuela, donde era corredora desde cuarto grado de primaria, luego practicó gimnasio y seguidamente se graduó de profesora de educación física. Se fue de Venezuela en el año 1975 con una beca para estudiar la maestría en Washington. Se vio en la obligación de aprender rápidamente, pues  si no lo dominaba, la devolvían y esa no era una opción para ella. Tras dos años de estudio, culminó su doctorado en Massachusetts.

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La deportista afirma tajantemente que no está de acuerdo con el uso de sustancias para mejorar el rendimiento y que se descanta rotundamente por ser natural, dado que, en su opinión, el deporte fomenta la mente y el cuerpo sano, por lo que para lograr buenos resultados basta con tener constancia y disciplina. Josefina reconoce que sus seguidores siempre le preguntan por los suplementos que usa, a lo que ella contesta que sus energizantes son dos cafés regulares expresos y que ni siquiera toma vitaminas.

En la actualidad, lleva una rutina rígida que le permite mantener su nivel en las competencias. Su día empieza a las 3:00 a.m., hora a la que lee un poco la Biblia, medita y reflexiona. Luego sale a trotar 5 kilómetros y, posteriormente, camina otros 5. Después practica yoga frente a la playa y, al terminar, se zambulle en el mar junto a los peces. Vuelve a su casa y desayuna, siempre ingiere avena acompañado de una porción de proteína. Seguidamente, va al gimnasio, donde se dedica a entrenar porque no lo considera un sitio para socializar. Vuelve a su casa y almuerza, normalmente verduras con alguna otra proteína y, aproximadamente a las 5:00 p.m. se dedica a hacer cosas que requieran menos inversión de energía por parte de su cuerpo. De acuerdo con sus afirmaciones, esta rutina le ha resultado muy favorable.

Así lo demuestra a través de sus victorias y aunque ha quedado muy pocas veces en segundos lugares, afirma que no le gusta, prefiere ganar siempre, aspira a la victoria constante, por lo que utiliza esas segundas posiciones como elementos motivacionales para entrenar más fuerte y mejorar. Al respecto, Monasterios afirma:

Yo no puedo decir "quedé en segundo lugar por mi edad", no es mi naturaleza, así que salí, fui al gimnasio y continué trabajando para mejorar mis hombros y mis triceps. Yo no tengo límites, yo tengo 71, pero me siento de 30.

Afortunadamente, su familia está muy orgullosa de su carrera como fisicoculturista; de hecho, ver que su estilo de vida en verdad funciona ha motivado a sus hijas a incursionar en el atletismo, ir al gimnasio y mantenerse en forma, lo que complace ampliamente a Josefina. La deportista nota la diferencia con relación a las mujeres menores que ella en la actitud que reflejan, muchas se ven apagadas y sin vida a los 30 o 40 años, por lo que ella afirma que no es una cuestión de edad, sino de decisión y de saber lo que se quiere.

En cuanto a la situación en su país, afirma que no planea volver pronto debido a la situación tan peligrosa por la que atraviesa. De hecho, le parece increíble “que haya caído en una aberración como la que sufre” y señala que su mejor actitud al respecto es rezarle a Dios por la recuperación de su nación.

Para Monasterios, una persona debe rehacerse, reinventarse cada cierto tiempo y el plazo para ella es de 10 años, así que su nueva meta consiste en convertirse en escritora para cuando tenga 80 años. De hecho, ya se inició en este ámbito con la publicación de su libro, titulado Grandiosa a cualquier edad, el cual se encuentra disponible por internet. Toda una vida de superación constante que resulta digna de admiración.