Resiliencia: la virtud de demostrar completa fortaleza ante cualquier adversidad

Inspiración

February 22, 2018 23:35 By Fabiosa

Todos pasamos por experiencias difíciles en la vida. Todos creemos que nuestras emociones no son lo suficientemente fuertes como para resistir el mal momento que estamos atravesando. Y muchos llegamos a descubrir que, además de resistirlo, terminó haciéndonos más fuertes. La fortaleza emocional es una de las mejores virtudes que podemos adquirir a lo largo de nuestra vida; esa es la que nos permitirá superar obstáculos y dificultades, además de perseverar hasta alcanzar las metas. Esa habilidad para manejar emociones y escenarios fuertes y negativos predice la vida de un individuo exitoso y feliz.

Ya sea una relación nociva, una amistad tóxica, una trabajo indeseado o la pérdida irremplazable de una persona querida, debemos aprender a tener la suficiente fortaleza para vivir el momento, analizarlo y aprender de él. Las personas resilientes ven oportunidades y retos donde otros vieron barreras y metas inalcanzables. En el año 1914, la fábrica de Thomas Edison se quemó en su totalidad, lo que destruyó proyectos únicos y generó pérdidas de millones de dólares; sin embargo, esta fue su opinión:

Gracias a Dios todos nuestros errores se quemaron. Ahora podemos empezar de nuevo.

Pero la resiliencia no es algo con lo que se nace, como muchas otras virtudes, es algo que se debe generar desde la consciencia y el autoanálisis. Aquí te daremos algunos tips importantes para saber qué debes desarrollar en tu personalidad para afirmar que eres una persona resiliente.

1. Inteligencia y resistencia emocional.

Aquí estamos hablando de la piedra angular de la fortaleza. Para ser mentalmente fuerte, debes entender y soportar emociones negativas, pero nunca quedarte con ellas. Con el paso del tiempo y la repetición de esta práctica, irás probando tu inteligencia emocional (EQ), que es distinta a tu coeficiente emocional (IQ), el cual ya está establecido. La inteligencia emocional te permitirá  controlar tus emociones y aumentar tu resistencia, que no es más que aprender a recuperarse de las experiencias negativas.

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2. Confianza y autoestima.

Nada puede prosperar si no confía en sí mismo. La confianza propia es esencial para poder desarrollar una personalidad fuerte y definida. Para poder confiar en ti, es crucial tener consciencia de las debilidades y fortalezas de la personalidad a fin de trabajar en las debilidades y mantener las fortalezas. La seguridad propia se proyecta y las personas alrededor lo perciben y, aunque no lo parezca, eso abre muchas puertas.

3. Determinación en las decisiones.

Una característica fundamental de una persona resiliente es la determinación con la que afronta sus decisiones. Titubear ante las situaciones está bien mientras analizas todos los escenarios, evalúas las consecuencias de cada y defines qué es lo que harás. Una vez tomada la decisión, debes actuar en pro de ella, pues se supone que ya llevaste a cabo los pasos previos. La indecisión y la duda no forman parte de la resiliencia.

4. Aceptación del fracaso y el cambio.

En todo proceso de superación es normal caer y retroceder algunas veces, es la forma que tiene la vida de probar tu fortaleza. El detalle está en la actitud con la que lo afrontes y la entereza de la que dispongas para poder levantarte. Hay que aceptar que no todo está bajo nuestro control, y que hay cambios que tendremos que aceptar y  buscar la forma de adaptarnos a ellos. El problema no está en fracasar, sino en dejar de intentar. Como decía Albert Einstein:

En medio de la dificultad reside la oportunidad.

5. Aprendizaje del pasado.

El objetivo principal de las experiencias vividas es tomarlas como referente para oportunidades futuras. Nadie dice que siempre se repetirán de un modo exacto, pero sí probablemente habrá ciertos factores en los que se parecerán; por eso es vital aprender de lo que se ha vivido a fin de saber cómo reaccionar si vuelve a ocurrir. Para llegar a un aprendizaje ideal, se debe pasar por un análisis concienzudo de la situación, de lo bueno y lo malo, para obtener un veredicto sincero.

6. Siestas reparadoras.

Aunque pienses que no tiene nada que ver aquí, no es así. Dormir adecuadamente es un factor muy influyente en la fortaleza que puedas demostrar ante las adversidades. Si lo que buscas es fortaleza mental, entonces tu cerebro y todo tu organismo necesitan el descanso necesario para tomar las decisiones apropiadas, además de que requieres autocontrol, enfoque y determinación.

7. Positivismo.

Es cierto que no es fácil adoptar una perspectiva positiva ante una dificultad, pero que no sea fácil no implica que sea imposible. Una de las partes imprescindibles de la fortaleza mental es saber que todas las situaciones son temporales y, muchas veces, su duración depende de nosotros mismos. Para considerarte una persona resiliente, debes entender que siempre hay una luz al final del túnel y que si la adversidad es muy compleja, más que preocuparte, necesitas ocuparte, pero siempre manteniendo una actitud que atraiga desenlaces afortunados.

Desarrollar la resiliencia no es algo que se logre de la noche a la mañana; conlleva tiempo, dedicación, compromiso, pero, sobre todo, mucha determinación. No obstante, es un cambio en la perspectiva de la vida que siempre valdrá la pena, porque luego de volverte resiliente, sentirás que cualquier reto ya no te queda grande.

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Fuente: Emprendiendo Historias, WikiHow, Lifeder

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