NOTICIAS

15 factores que caracterizan el día a día de una madre trabajadora

Date January 26, 2018 23:49

Sin duda alguna, los tiempos han cambiado considerablemente y las mujeres actuales ya no comparten la misma forma de pensar de su generación anterior. Uno de los elementos que han revolucionado la vida de las mujeres es el hecho de tomar la decisión de convertirse en agente proveedor para el hogar; sin embargo, esto no significa que tengan que dejar de lado el deseo de satisfacer su instinto materno.  Lograr conseguir un balance entre ambos aspectos de la vida, el laboral y el doméstico, requiere de una gran organización y otras cuantas habilidades aún desconocidas para muchas.

En todo caso, hay algunas verdades innegables que caracterizan el día a día de las madres que conjugan su faceta profesional con su versión de ama de casa.

1. Dejaron la puntualidad en la época de solteras.

A pesar de que lo intentan, no es fácil distribuir el tiempo entre todas las tareas domésticas y las responsabilidades laborales, al menos no puntualmente. Las madres trabajadoras suelen llegar 10 o 15 minutos tarde a sus citas, y con justa razón.

2. Son esclavas de los recordatorios.

Ser mamá y trabajar al tiempo es una prueba demasiada fuerte para la resistencia de la memoria. No es de extrañar que llenen el celular o el espejo de la peinadora de cosas pendientes por hacer. Es la forma más práctica de evitar que se pase algo importante.

3. No les asombra tener manchas de papilla en la ropa.

Quizás no pase todo el tiempo, pero sí es posible que entre tantas cosas por hacer, lleguen a salir a la calle con manchas de comida en la ropa, lo cual la habría escandalizado unos cuantos años atrás, pero que ahora le parece un simple gaje del oficio.

Quizá te interese: Razón científica por la que las madres cargan a sus bebés del lado izquierdo y su relación con el cerebro

4. Cambiaron los tacones por los zapatos deportivos.

Para poder cumplir con todas las exigencias de esta labor doble, la comodidad es un factor esencial. Paulatinamente, en la zapatera fueron apareciendo más zapatos planos y menos tacones altos. Claro, eso no necesariamente implica que se tenga que perder el glamour y el buen gusto.

5. No recuerdan cuándo salieron con sus amigas por última vez.

Algunas amigas pensarán que las evaden a propósito, pero no necesariamente es así; simplemente ya el día no tiene suficientes horas para añadirle vida social a una rutina diaria cargada de oficios por hacer y documentos por revisar.

6. Se sienten culpables por no estar siempre con sus hijos.

Es normal que aparezca un pensamiento inesperado a mitad de día en la oficina que las haga preguntarse qué estará haciendo su hijo o si quizás necesita algo. El instinto materno hace que sientan que su lugar es al lado de su bebé y no detrás de un escritorio.

7. Descubren habilidades que ni siquiera sabían que tenían.

¿Quién dijo que una mujer tenía limitaciones? Las mamás trabajadoras descubren que son mucho más capaces de lo que pensaban cuando ponen a prueba su resistencia al tratar de cumplir ambas facetas.

8. Ya no usan los fines de semana para salir a bailar.

A pesar de que la madurez también juega un papel importante en empezar a invertir mejor el tiempo de los fines de semana, el hecho de tener un hijo hace que las mamás prefieran compartir sus días libres jugando con ellos en lugar de salir a socializar con extraños.

9. Aprenden a administrar mejor el dinero.

Uno de los beneficios de atender tanto el trabajo como la casa es estar consciente de los ingresos del hogar y de los medios necesarios para cubrir los egresos. De este modo, la habilidad administrativa empieza a ser parte de su lista de virtudes.

10. Tienen hijos más independientes y ambiciosos.

No hay mejor manera de educar que con el ejemplo. Un madre trabajadora le enseñará a su hijo a defenderse por sus propios medios en casa y a tener aspiraciones de superación en el trabajo, además de que convertirá en una persona admirable a quien su hijo procurará imitar.

11. Contribuyen a erradicar el machismo.

Dados los nuevos cambios en el pensamiento social, los esposos de las madres trabajadoras también contribuyen en las labores del hogar, de este modo, se le enseña a la generación de relevo que no hay tareas asignadas por género y que el machismo es una práctica cada vez más obsoleta.

12. Amplían sus perspectivas de la vida.

Sin duda alguna, estar en contacto con el mundo exterior hace expandir los horizontes de cualquier persona. Salir de la casa a diario y ver cómo el mundo evoluciona le permite a la mujer trabajadora mantener una actitud vanguardista que le será muy útil para aplicarla en ambos escenarios.

13. Los permisos laborales por enfermedad son para cuidar a sus hijos enfermos.

Nada mortifica más a una madre tener a un hijo enfermo y no poder estar junto a él. Es muy común que pidan permisos en el trabajo para cuidarlos más de cerca y ver el progreso de su mejoría.

14. Aprenden a fijar su posición cuando dicen “No”.

Una de las palabras más difíciles de decir es “No”, sobre todo si es a alguien querido. Sin embargo, manejarse en un ambiente laboral ayuda a desarrollar carácter para discernir qué se le puede negar o a aceptar a los hijos y a mantenerse inmóvil en la posición inicial.

15. Son capaces de todo.

No hay nada imposible para una madre cariñosa y dedicada. Quizás sea difícil aprender a dividir su tiempo entre tantas responsabilidades pendientes, pero su amor y sus aspiraciones son su motor principal todo lo que se proponga.

Definitivamente,  no hay nada más bonito que ser madre para quienes tienen ese instinto materno desarrollado; no obstante, eso nunca podrá verse como un impedimento para cumplir tus sueños más grandes y ambiciosos. ¿Y tú? ¿Con cuántos de estos factores te sientes identificada?

Quizá te interese: 8 valiosos consejos para madres solteras, porque sabemos que la crianza de los hijos no es sencilla

Fuente: Working Mother


El material en este artículo solamente tiene fines informativos y no reemplaza el asesoramiento de un especialista certificado.