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Los caballos entienden nuestros sentimientos y no siempre les gusta lo que llevamos dentro

Date July 28, 2017 11:53

Aunque no lo pensemos, uno de los animales más importantes en la historia del ser humano han sido los caballos. Gracias a ellos es que nos hemos podido mover, ir y regresar. Han sido compañeros en batallas y en largos caminos por los rincones más escondidos. Sobra decir que a lo largo de los milenios se ha desarrollado una conexión muy especial con los caballos, al punto que pueden entender nuestras expresiones y cómo nos sentimos.

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Esto viene de una larga adaptación evolutiva. La especie equus caballus ha establecido una manada más bien pequeña de entre 5 hasta 10 miembros por lo que se generan lazos afectivos muy profundos. Entre los miembros de la manada, se ha encontrado, que los caballos hacen espacio para las personas, ya sean sus criadores como sus jinetes, según sea el caso.

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Gracias a estos lazos afectivos, los caballos pueden entender las expresiones humanas. Si se le presentan a un caballos dos rostros, podrá identificar perfectamente cuál está enojado y cuál sereno. Y lo más importante: a cada rostro responde distinto. Si el caballo siente que la persona está enojada o nerviosa, su ritmo cardíaco va a subir y él mismo se va a poner nervioso.

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Los caballos no solamente pueden identificar expresiones, también las pueden hacer. Pueden realizar hasta 17 gestos, más que los perros (16) o que los chimpancés (14), ya sean de nervios con los ojos muy abiertos, o de enojo con los ceños fruncidos y la mandíbula tiesa.

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Esta comunicación es mucho más fácil si el caballo y la persona se conocen, el caballo incluso puede saber cómo se siente la persona antes de que ella misma lo sepa. Y en situaciones de una carrera o un trayecto muy largo y peligroso, algo común para el caballo y su jinete, esto puede ser muy importante. Y así lo ha sido por siglos y siglos.

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