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Cazadores furtivos cortaron sus cuernos y la dejaron moribunda – Pero ella quiso quedarse

Date August 30, 2016 13:56

Esto sucedió el año pasado en la provincia Cabo Oriental, de Sudáfrica. Un rinoceronte hembra llamada “Hope”, sufrió un ataque brutal por parte de cazadores furtivos. La atacaron para quitarle los cuernos y dejarla moribunda, o al menos, así lo pensaron.

Los cazadores le dejaron un enorme agujero a todo lo largo del rostro que puso en peligro su vida. Pero Hope sobrevivió y ahora ya ha sido sometida a 16 procedimientos médicos para reconstruir su cara (y todavía faltan).

Como parte del procedimiento de reconstrucción hicieron un molde del perímetro total de la herida con látex.

En otro procedimiento posterior le perforaron varios agujeros en la piel para poderle colocarle bandas y poder estirarlas.

Estas bandas están diseñadas para pacientes humanos con heridas abdominales, están destinadas a actuar como cordones de zapatos que se extienden a ambos lados de la piel para tratar de estrechar la herida, pero los veterinarios no están seguros de que vayan a funcionar del todo.

En un momento dado, los trabajadores pudieron poner en pie al rinoceronte y estabilizar su pesado cuerpo mientras se balanceaba.

Un rinoceronte puede sufrir daño muscular potencialmente mortal si se recuesta o se sienta demasiado tiempo en una misma posición, ya que su enorme peso reduce el flujo sanguíneo.

El tamaño de la herida se ha reducido en un 60 por ciento y sus cuidadores tienen la esperanza de que se recuperará y pueda incluso dar a luz algún día.

Johan Marais, un cirujano equino y de animales silvestres, de la Universidad de Pretoria, que ha colaborado con el experto Dr. Gerhard Steenkamp para tratar a Hope, señaló que han aprendido mucho acerca de la especie: “Ni siquiera sabíamos qué antibióticos administrarle, ni qué analgésicos, o en qué dosis”.

Y agregó: "No conocíamos la anatomía de sus piernas. Ni siquiera estábamos familiarizados con la anatomía de la cara en que trabajamos".

La reconstrucción facial de Hope, cuya herida abierta ha dejado las cavidades de sus senos nasales al descubierto, fue un sube y baja de avances y retrocesos.

Pero las cosas no han sido fáciles para Hope y sus veterinarios, con sus 2 toneladas ha sufrido infestaciones de gusanos, puntos de sutura de alambre y tornillos de acero atornillados en el cráneo y no dejó de arrancarse las cubiertas protectoras frotando su cara contra los lados del corral.

Su herida ya ha cerrado en un 60 por ciento y estiman que seguirá necesitando atención durante un año y medio, quizás más. Incluso ya hay indicios de que el cuerno está comenzando a crecer de nuevo.

Sudáfrica es el hogar de la mayoría de los rinocerontes del mundo y está luchando para frenar la masacre de la especie, cuyos cuernos son codiciados en algunas partes de Asia, particularmente en Vietnam.

Algunos consumidores creen que los cuernos tienen beneficios medicinales, a pesar de que no existe evidencia que soporte esa creencia.

El cuerno de Hope parece que está creciendo de nuevo, y a sus 5 años de edad, todavía le queda un largo camino por recorrer antes de que pueda ser libre nuevamente y formar una familia, pero hay una fuerte esperanza de que así será…