REALEZA

"El momento más doloroso de mi vida": Fergie confesó que no quería divorciarse de Andrew

Date August 20, 2019 22:24

A la familia real no le gustan los escándalos, y aunque el divorcio es bastante común hoy en día, ciertamente no lo era en los años 90.

Al menos no hasta que dos de los hijos de la Reina se divorciaran el mismo año: en mayo de 1996, el príncipe Andrew se divorció, por ejemplo, de su esposa Sarah Ferguson.

El príncipe Andrew y Sarah Ferguson se divorcian.

Lamentablemente, fue sobre todo el deber del príncipe el que los separó; su carrera naval le permitió a la pareja verse solo 40 días al año durante los primeros cinco años de matrimonio.

Ferguson le dijo una vez a Harper Bazaar:

Dos semanas después de la boda, los cortesanos le dijeron a Andrew, que pensaba que se quedaría más tiempo en Londres: "tienes que irte al mar.''

Pasé todo mi primer embarazo sola, y cuando nació Beatrice, Andrew vino a vernos pues tenía 10 días de permiso; cuando se regresó, lloré muchísimo.

Como la propia Ferguson explicó, no le gustaba la idea de la separación:

No quería el divorcio, pero tuve que aceptarlo por las circunstancias.

Después de dar la bienvenida a sus hijas, la ex duquesa de York tuvo que criarlas en gran parte como madre soltera debido a las prolongadas ausencias de su marido por su carrera en la marina real.

"El momento más doloroso de mi vida": Fergie confesó que no quería divorciarse de AndrewGetty Images / Ideal Image

Además, la mujer admitió que su separación fue "el momento más doloroso" de su vida; se amaban pero no podían soportar la larga separación.

Del mismo modo, Sarah tenía la ambición de trabajar, algo que no se consideraba apropiado para un miembro oficial de la familia real.

Andrew y yo decidimos hacer oficial el divorcio para que yo pudiera conseguir un trabajo.

Su relación hoy.

Todo eso le permitió a Ferguson que permaneciera dentro del círculo real; después de todo, ella admitió que le había pedido a la Reina su amistad y no su dinero.

Cuando me reuní con su Majestad para hablar al respecto, me preguntó: "¿qué necesitas, Sarah?", y yo le dije: "tu amistad", lo que creo que la sorprendió porque todo el mundo creía que yo le exigiría algún tipo de acuerdo.

"Dejé mi matrimonio sabiendo que tendría que trabajar, lo hice": le dije.

Aunque han estado divorciados durante décadas, el príncipe Andrew y Ferguson se llevan muy bien; ambos son padres devotos y hacen todo lo posible para mantener a la familia unida.

Bueno, esta es probablemente una de las parejas divorciadas más dulces que hemos conocido, ¿no te parece?