ESTILO DE VIDA Y TENDENCIAS

18 síntomas comunes de la enfermedad de Hashimoto y a quiénes afecta en mayor medida

Date May 11, 2018 16:52

La enfermedad de Hashimoto es uno de los desórdenes más comunes que afectan la tiroides. De acuerdo con el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, al menos 1 de cada 20 personas, en su mayoría mujeres, padecen de la enfermedad de Hashimoto.

En la enfermedad de Hashimoto, el propio sistema inmunológico del cuerpo ataca la glándula tiroides, lo que provoca que produzca menos hormonas de las que tu cuerpo necesita. Las hormonas tiroideas regulan el metabolismo y si tu cuerpo no produce todas las que necesita, un amplio abanico de síntomas empieza a aparecer. Estos síntomas, tales como el aumento de peso y el cansancio inexplicable, normalmente no son específicos, lo que podría hacer que la enfermedad de Hashimoto sea difícil de diagnosticar.

A continuación hacemos una lista de los síntomas más comunes de la enfermedad de Hashimoto y nombramos algunos factores que pueden hacerte más propensa a desarrollar la enfermedad.

Síntomas comunes de la enfermedad de Hashimoto:

Quizá te interese: Si sientes alguno de estos síntomas, tu tiroides podría no funcionar correctamente

La enfermedad de Hashimoto avanza gradualmente y puede no haber síntomas de ella al comienzo, pero a medida que la enfermedad empeora, los siguientes síntomas podrían aparecer:

-Bocio, un alargamiento anormal de la tiroides, lo que hace que tu cuello se vea inflamado.

-Sensación de debilidad y cansancio inusual, incluso cuando duermes las horas necesarias.

-Somnolencia diurna.

-Aumento de peso inexplicable y dificultad para perder el peso adquirido.

-Dolor en las articulaciones y músculos a lo largo de todo el cuerpo.

-Aumento de la sensibilidad al frío y sensación de frío incluso cuando la temperatura del ambiente es normal.

- Cabello delgado y quebradizo.

-Uñas débiles y quebradizas.

-Piel seca.

-Disminución en la capacidad de concentración y memoria, además de dificultad para recopilar los pensamientos, mejor conocida como “lagunas mentales”.

-Menstruaciones fuertes e irregulares.

-Dificultad para embarazarse.

-Depresión y cambios de humor.

-Constipación.

-Disminución del ritmo cardíaco.

-Disminución en la sudoración.

-Rostro pálido.

-Inflamación de las manos, los pies o el rostro debido a la retención de líquidos.

Algunos con la enfermedad de Hashimoto no presentará necesariamente todos estos síntomas y los síntomas presentes pueden variar en cuanto a su seguridad, dependiendo del grado del daño de la tiroides.

¿Quién está en mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Hashimoto?

Las mujeres son al menos 8 veces más propensas a desarrollar la enfermedad de Hashimoto que los hombres. La enfermedad normalmente empieza a manifestarse entre las de edades de 40 y 60 años, aunque los adolescentes y los adultos jóvenes también podrían desarrollarlo.

Además del género y la edad, otros factores que pueden aumentar el riesgo de padecer la enfermedad de Hashimoto son los siguientes:

-Tener un pariente consanguíneo cercano con la enfermedad de Hashimoto u otras enfermedades autoinmunes.

-Tener un historial personal de enfermedades autoinmunes.

-Estar expuesto a la radiación.

¿Qué pasará si me diagnostican la enfermedad de Hashimoto?

Si te diagnostican la enfermedad de Hashimoto, tu médico te signará una terapia de reemplazo de la hormona tiroidea, la cual involucra una forma sintética de la tiroxina, si tu tiroides está demasiado dañada como para producir nuevas hormonas. Una vez empiezas el tratamiento, tus síntomas mejorarán gradualmente.

Además de eso, deberás hacer ciertos cambios en tu dieta. Tu médico determinará la cantidad de yodo que necesitas, pues demasiado o muy poco de este mineral puede hacerle daño a la tiroides, sobre todo si ya está dañada. Si te encantan las algas marinas, es probable que tengas que dejar de comer las que tienen demasiado yodo.

Fuente: NIDDK, Web MD, Medicine Net, E Medicine Health

Quizá te interese: La guía completa del hipotiroidismo: qué es, cómo identificarlo y cómo tratarlo


Este artículo es netamente con fines informativos. No se automedique y siempre consulte a un profesional de la salud certificado antes de usar cualquier información presentada en el artículo. El consejo editorial no garantiza ningún resultado y no se hace responsable de los daños que puedan derivarse del uso de la información indicada en el artículo.