PSICOLOGÍA

Pasó 11 años postrado en cama, hasta que él mismo creó el procedimiento que lo curó

Date August 2, 2019 00:40

Cuando sufrimos alguna enfermedad o padecimiento, nos entregamos a las manos expertas de los médicos y nunca imaginamos lo que podemos hacer por nuestra propia curación. Sin embargo, Raquel Bahamonde, una usuaria de Twitter, señaló que esto puede ser diferente:

Una historia de esperanza verdadera e inspiradora. Cuando los médicos te digan que no, o no puedan ayudarte, sé tu propio defensor y continúa, la respuesta está ahí.

Bahamonde se refería específicamente al caso de Doug Lindsay, un chico que, en 1999, a sus 21 años, planeaba terminar sus estudios de biología para convertirse en estudiante de bioquímica o tal vez en guionista de Los Simpsons.

Lamentablemente, todos sus planes fracasaron cuando su salud colapsó un día cualquiera. El joven presentaba fatiga intensa, mareos y todo seguía empeorando, pero los médicos no podían descubrir cuál era el problema.

Pasó 11 años postrado en cama, hasta que él mismo creó el procedimiento que lo curóPasó 11 años postrado en cama, hasta que él mismo creó el procedimiento que lo curólenetstan / Shutterstock.com

Con el tiempo, Doug empeoró tanto que no podía caminar más de 15 metros y necesitaba pasar 22 horas del día en la cama, fue entonces cuando decidió buscar la solución a su problema por sú mismo y comenzó a investigar aplicando el método científico que aprendió en la universidad.

Pasó 11 años postrado en cama, hasta que él mismo creó el procedimiento que lo curóPasó 11 años postrado en cama, hasta que él mismo creó el procedimiento que lo curóIndia Picture / Shutterstock.com

De acuerdo con sus síntomas, descubrió que tenía disautonomía, una clase de trastorno que afecta el sistema nervioso autónomo. De hecho, sus hallazgos fueron tan importantes que fue invitado por la American Autonomic Society a compartir su investigación en el año 2002.

Para poder asistir al evento, tuvo que comprar una fila completa de asientos para poder viajar acostado y presentó su exposición sentado en una silla de ruedas.

Según su teoría, su glándula suprarrenal estaba produciendo demasiada adrenalina y su cuerpo se estaba volviendo sensible a ella y aunque muchos médicos desacreditaron su teoría, hubo alguien que sí creyó en él: el doctor Cecil Coghlan, quien se convirtió en su compañero de investigación.

Gracias a su perseverancia, siete años después de la aparición de los primeros síntomas, Doug pudo encontrar su diagnóstico específico: hiperplasia medular suprarrenal, un padecimiento con el que solo habían sido diagnosticadas 32 personas antes que él.

Sin embargo, este no fue el final de la batalla, ya hasta el momento no existía ningún tratamiento para su problema. Así que él tomó una decisión drástica, según expresó:

Fue entonces cuando decidí que iba a inventar uno.

Después de cuatro años más de investigación, este incansable paciente halló un procedimiento que había sido probado en gatos en 1926 y más tarde encontró al equipo necesario para poder llevarlo a cabo.

Fue así como después de 11 años de estar postrado en cama, pudo acceder al procedimiento necesario para curar su enfermedad y convertirse en un reconocido conferencista e investigador médico.

Actualmente, Doug viaja por el mundo compartiendo su historia y ofreciendo su ayuda a otros pacientes que viven con una condición similar. Por supuesto, se ha convertido en una verdadera inspiración para cada persona que conoce su experiencia de vida:

Qué inspiración eres. He vivido con fatiga crónica y fibromialgia durante casi 25 años. Tu historia me da la esperanza de que quizás también habrá respuestas para nosotros. Gracias por seguir defendiendo a quienes nos sentimos invisibles.

Gracias por compartir. Me identifico con lo que has pasado. Acabo de dejar de llorar después de leer el artículo de CNN y ver tu charla TED. Sigue adelante porque nos das esperanza.

No puede haber nada más gratificante que ayudar a despertar a alguien de una pesadilla. Realmente me has inspirado más allá de las palabras. Suenas como la persona más fuerte o alguien realmente terco. Gracias por compartir tu historia. Solo leerlo me ayudó a apreciar más esta mañana.

Sin lugar a dudas, Doug ha demostrado que los pacientes también pueden tomar el control sobre su cuerpo y que no debemos tener miedo de ir en la búsqueda de aquellas cosas que nos hacen bien. ¿No te parece realmente admirable?