5 Consejos para no fracasar como jardinera y salvar a tus plantas marchitas y amarillentas

Estilo de vida y salud

September 17, 2018 17:20 By Fabiosa

Si tienes plantas, seguramente sabes que es frustrante descubrir que sus hojas se marchitan o se vuelven amarillas. De hecho, muchas veces puede ser difícil identificar la causa de este problema y esto lo hace aún peor.

La salud de una planta depende de muchos factores, además, cada especie tiene sus necesidades particulares, que es necesario identificar para poder cuidarlas apropiadamente.

¿Cómo mantener mis plantas saludables?

Aunque todas las especies de plantas requieren de condiciones ambientales diferentes, estas son algunas recomendaciones generales que te orientarán:

1. Temperatura.

La temperatura del ambiente que rodea a tu planta juega un papel muy importante en su crecimiento. Las hojas pueden secarse o ponerse amarillas si hace demasiado calor o demasiado frío. En este caso, es necesario investigar cuál es el clima que prefiere cada especie, así podrás procurarle la temperatura adecuada.

Andrei Dubadzel / Shutterstock.com

2. Luz.

Otra razón común que lleva a las plantas a marchitarse es la falta de luz. Recuerda que las plantas deben ubicarse en lugares iluminados para poder realizar la fotosíntesis. Sin embargo, debes saber que algunas plantas prefieren la luz directa del sol, mientras otras requieren estar a la sombra y recibir los rayos de forma indirecta.

Yukal Liudmyl / Shutterstock.com

Quizá te interese: 7 plantas que pueden crecer sin problemas en espacios cerrados

3. Agua.

En ocasiones, las hojas también se tornan amarillas debido al exceso o a la falta de agua. Por eso es necesario que revises el suelo para saber si tiene la humedad necesaria. Si descubres que tu planta recibe muy poca agua, riégala con mayor frecuencia.

Maximus Art / Shutterstock.com

4. Suministro de nutrientes.

Las hojas amarillas son un indicador de que tu planta está recibiendo suficientes nutrientes. En términos generales, las hojas amarillas representan una falta de hierro y nitrógeno y algunos fertilizantes pueden ayudar a resolver este problema. Pero ten cuidado: el uso excesivo de estas sustancias podría tener efectos nocivos. Demasiado fertilizante crea un ambiente tóxico que "quema" las hojas y las vuelve amarillas.

 

iMoved Studio / Shutterstock.com

5. Enfermedades.

Las enfermedades de las plantas son comunes, pero son un problema menor en comparación con los mencionados anteriormente. En muchas ocasiones, pueden deberse a plagas o insectos nocivos. En estos casos, evita usar insecticidas y elige recetas orgánicas que alejen a los insectos sin dañar a tu planta.

OhEngine / Shutterstock.com

Como puedes ver, cada especie necesita niveles diferentes de temperatura, luz y agua. Conocer las necesidades particulares de tu planta, es la mejor manera de evitar que sus hojas se sequen y así garantizar su crecimiento saludable.

Fuente: Ambius, Royal Queen Seeds

Quizá te interese: Te damos ideas lindas y originales para decorar los rincones de tu hogar ¡con plantas!