Mamá diagnosticada de cáncer con 20 semanas de embarazo se negó a interrumpir la gestación

Inspiración

April 16, 2019 23:01 By Fabiosa

Cuando a una mujer embarazada le diagnostican una enfermedad que podría poner en peligro su vida y posiblemente la de su hijo por nacer, siempre se habla de interrumpir el embarazo.

Una mujer tuvo que hacer esa elección cuando le diagnosticaron cáncer durante el embarazo.

Sarah Hull estaba embarazada de 20 semanas cuando los médicos le dieron la noticia de que tenía una forma agresiva de cáncer, que era tan grave que le obstruía las vías respiratorias.

Según una publicación de Facebook, Hull dijo que se sorprendió cuando su oncólogo mencionó por primera vez el aborto. Explicó que ella y su pareja habían experimentado infertilidad durante años y que estaban muy emocionados de tener un bebé.

Sabía que preferiría morir con tal de dar a luz.

Pronto quedó claro que no era solo su oncólogo el que abogaba por la posibilidad de terminar con el embarazo, fueron con otro médico, y este les enumeró todos los peligros para la salud que podía experimentar si no lo interrumpía. Aún así, Sarah persistía en su decisión.

Ella comenzó a investigar y buscó médicos que pudieran darle una perspectiva más optimista. Afortunadamente, finalmente encontró médicos que apoyaron su determinación de continuar su embarazo mientras trataba su cáncer.

Y los esfuerzos de esta madre dieron sus frutos porque dio la bienvenida a su hermosa bebé a las 34 semanas.

10 años después, Sarah afirma estar emocionada de celebrar no solo una década de estar libre de cáncer, sino también de su preciosa hija de 10 años.

Ella es un recordatorio vivo de que los médicos no lo saben todo.

Al hablar para el portal Liftable, Sarah dijo que no creía que siempre fuera necesario que las mujeres embarazadas con problemas de salud tuvieran que recurrir al aborto, y le gustaría que las mujeres siempre supieran sus derechos y se mantuvieran firmes.

Es sorprendente que el complicado embarazo de Sarah haya tenido un final tan feliz. Y su historia nos recuerda que, a veces, incluso el momento más oscuro puede convertirse en una hermosa bendición.