FAMILIA Y NIÑOS

Le cobraron casi $5.000 más por el gas hilarante que le suministraron durante las labores de parto

Date June 7, 2019 17:45

Es sabido por la mayoría que el parto es un proceso intrincado, por lo que muchas mujeres embarazadas optan por opciones alternativas para reducir el dolor.  

Por lo tanto, no podríamos culpar a Karli-Rae Kerrschneider por hacer uso del gas hilarante para el nacimiento de su segundo bebé.

De hecho, las mujeres prefirieron por años la implementación del gas de la risa (óxido de nitrógeno) en los Estados Unidos (siguiendo, por supuesto, las indicaciones prescritas por un anestesiólogo), a la aplicación de la anestesia epidural para los partos.    

Por ejemplo, Kerrschneider, que es enfermera y partera, se aplicó la anestesia epidural durante el parto de su primer hijo, en 2017, pero no le gustó la experiencia. 

Por su parte, según reportes, el gas hilarante no adormece a la futura madre sino que la ayuda a no preocuparse tanto por él, razón por la que Kerrschneirder optó por el óxido de nitrógeno para el nacimiento de su nuevo bebé en el hospital de Hudson el pasado diciembre.

Le tomó 11 horas traer al mundo a Leviathan, pero no fue una tarea tan ardua gracias a la efectividad del gas de la risa. 

En definitiva, no sufrió complicaciones; de hecho, ella explicó que le gustó mucho la experiencia y que solo tuvo que tomar entre 10 y 15 inhalaciones del gas durante las labores del parto.

Al respecto, ella dijo lo siguiente:  

Estuvo genial, lo repetiría. 

Sin embargo, la pareja quedó perpleja cuando les llegó la factura del hospital: les habían agregado una cantidad exorbitante de dinero por el gas hilarante (exactamente $4.836), por lo que tenían una deuda total de $11.890, incluidos otros servicios suministrados.

Ellos supusieron por los cálculos que les habían cobrado $124 por cada 15 minutos o 39 unidades de gas.   

De acuerdo con Carestream America, un organización que vende la máquina, se puede obtener un sistema nuevo de suministro de óxido nitroso a $6.500, mientras que los cambios de los tanques se facturan a $50 o menos.

Esto último les hizo pensar que hubiesen podido comprar su propio sistema de suministro con el dinero que el hospital les cobró por el servicio.

A pesar de las distintas quejas que hicieron al hospital, Kerrschneider pagó una suma importante de dinero ($3.635): no tuvieron otra opción más que pagar, incluso luego de la intervención de su compañía de seguros. 

Lo más triste es que en el hospital en el que ella trabaja solo le cobraban un cargo fijo adicional de $100 por la misma experiencia: entonces, ¿por qué tan caro en Hudson?