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Adolescente no podía controlar el deseo de arrancarse el cabello y dejarse zonas calvas en la cabeza

Date April 25, 2019 13:07

Ciertos desórdenes mentales comienzan a menudo por cambios aparentemente normales en el comportamiento y en el desarrollo personal; y, en ocasiones, ni siquiera los implicados o sus allegados pueden percibir los síntomas de dichos desórdenes. 

La situación es aún peor cuando se trata de niños o adolescentes, pues algunos de estos problemas pueden afectar de manera profunda su calidad de vida y su crecimiento.   

Un ejemplo de ello es el caso de Megan Prosser que, desde los 8 años, comenzó a sentir una urgencia extraña por quitarse su propio cabello: la chica empezó a esa edad con sus pestañas, según ella, para pedir un deseo por cada una que se sacaba.  

Luego, ella le explicó a su familia que esta era una "forma de controlar su propio cuerpo", hasta que en medio de un ataque involuntario, ella se quitó tanto cabello que le quedó un espacio calvo del tamaño de una mano en su cabeza. 

La chica cubrió sus parches con polvo diseñado para tapar el cabello gris (o las canas), así como con distintos peinados y sombreros.

Tricotilomanía: mi historia.

Finalmente, Meghan fue diagnosticada con tricotilomanía, una forma de desorden mental más común en niños que en adultos, por lo que fue llevada a terapias. 

Pero el tratamiento no le funcionó del todo, así que ella decidió afeitarse la cabeza por completo. 

La tricotilomanía es, como ya se dijo, un desorden común en niños y adolescentes que sufrieron algún tipo de trauma mental o estrés severo; pero afecta, además, más a las niñas que a los niños. 

Los chicos sienten una urgencia extrema por arrancarse el cabello, pues con ello logran aliviar la ansiedad que sienten de forma casi incontrolable. 

Es necesario que se consulte a un médico tan pronto como se descubra o se sospeche esta condición en un niño (presencia de parches en su cabeza, falta de pestañas, cejas, cabello).

Aún no se conocen a ciencia cierta las causas de este desorden, pero se cree que es una forma de aliviar la ansiedad o el estrés producido por el cambio en los niveles hormonales durante la pubertad, o un desequilibrio químico en el cerebro.  

El tratamiento, por su parte, se basa en que un médico supervisor acompañe al chico durante el proceso de cambio de estos hábitos. 

La tricotilomanía se caracteriza además por:

  • Juegos incontrolables con el cabello, incluido mordérselo.
  • Deseo de deshacerse de ciertas partes del cabello. 
  • Sentimiento de satisfacción o alivio luego de cortarse el cabello.
  • Comportamientos repetitivos como morderse las uñas, la piel, los labios, etc.

El grupo con más riesgo de padecer este desorden incluye a adolescentes entre los 10 y los 13 años; y, en particular, a aquellos que sufren otros problemas mentales, que viven bajo condiciones de estrés continuo, tienen traumas o pasaron por experiencias aterradoras. 

Si la tricotilomanía ya se ha manifestado, es muy probable que se vuelva crónica pronto; por lo tanto, es crucial la supervisión médica y que el paciente mantenga un diario regular. 

Afortunadamente, las posibilidades de recuperarse de manera exitosa son muy altas, pues en la mayoría de los casos, las personas aprenden a controlar sus hábitos. 

De igual forma, la actitud de las personas en relación al comportamiento del afectado por el desorden, juega un papel muy importante en la cura. 

En general, el apoyo es crucial:

  1. No le preguntes porqué no puede detenerse.
  2. No insistas en que la persona vea el daño que se está haciendo. 
  3. No le aconsejes que aprenda a relajarse.
  4. No te detengas demasiado en el tema de "los ataques por quitarse el cabello", a menos que la persona te pida que hablen sobre eso.

Estas preguntas o reacciones intuitivas de tu parte podrían agravar la situación y aumentar el nivel de ansiedad que siente el joven.

Por otro lado, si un niño es el afectado, considera ayudar a crear condiciones más favorables en su entorno cotidiano. 

¿Conocías este desorden mental? ¡cuéntanos qué piensas y cómo crees que podrías ayudar a un chico que pasa por algo como esto. 


Este artículo es netamente con fines informativos. No se automedique y siempre consulte a un profesional de la salud certificado antes de usar cualquier información presentada en el artículo. El consejo editorial no garantiza ningún resultado y no se hace responsable de los daños que puedan derivarse del uso de la información indicada en el artículo.