Esta chica le invitó un café a un desamparado… lo que sucedió te dejará sin palabras

No nos cuesta nada ser amable con otras personas, tal vez unos cuantos pesos que muy seguramente desperdiciaríamos en alguna tontería y que le puede salvar la vida a alguien más. Sí, dije salvar la vida, pensarán que exagero pero no.

Casey Fischer estaba desayunando en Donkin Donuts cuando vi a una persona desamparada entrar. Se veía muy hambrienta contando sus monedas, seguramente lamentándose que no le alcanzaba para nada.

Fue entonces que Casey, sinceramente de corazón, se decidió invitar a este hombre a que se sentara con ella y le compró un café y una dona.

Ahí el hombre se dio cuenta de lo agradable que era Casey y sin mucho problema le contó su historia. Se presentó como Chris y le contó sobre cómo nunca conoció a su padre, de cómo perdió a su madre a causa del cáncer, cómo se vio sin hogar y recurrió a las drogas. Dijo que lo único que quería era ser alguien de quien su madre se sintiera orgullosa.

Se sintió en verdadera confianza gracias a Casey, no se sintió rechazado ni juzgado como lo hacía en la calle por toda la gente que pasa y le muestran asco y desprecio. Se dio cuenta que estaba platicando con una buena persona. Y le estaba absolutamente agradecido.

Pero Casey debía irse a clase y se tuvo que despedir de Chris, él solamente le pidió que le dejara escribirle una nota. Así lo hizo y con la mano temblorosa y torpe le escribió un mensaje que Casey abrió ya que entró a su auto.

Hoy me quería suicidar, pero ya no, y todo gracias a ti.

Gracias persona hermosa

De verdad que todavía hay buenas personas en este mundo.

Fotos: Casey Fischer – Facebook