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Si eres una persona impuntual, ¡alégrate! – Estudio revela que eres optimista

Date June 10, 2016 09:25

Una acepción para el concepto de “Optimismo” dice que: “Es la predisposición a entender y a analizar la realidad desde su aspecto más positivo”.

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Pero, ahora, gracias a un estudio llevado a cabo en la Universidad de San Diego, podemos re escribir esa acepción y dejarla así: “Es la predisposición ser siempre impuntuales porque, en realidad, no importa mucho, y todo estará bien a fin de cuentas”.

El estudio reveló que, aquellos que llegan tarde a todos lados, tienen un perfil más relajado y confían más en sus capacidades.

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Las personas optimistas tienen ese rasgo en común: siempre llegan tarde, así lo asegura un estudio científico sobre la impuntualidad.

Aunque, debemos señalar que, algunos expertos afirman que existen personas que llegan tarde de forma innata y que “el problema puede estar incrustado en lo más profundo de los lóbulos del cerebro”, según señaló Diana DeLonzor, consultora y autora de “Never Be Late Again” (Nunca vuelvas a llegar tarde).

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En pocas palabras, la impuntualidad vendría siendo un rasgo más de la personalidad del individuo, aunque no es excusa para no trabajar en ese problema y mejorarlo.

Las personas que normalmente llegan tarde a sus compromisos son, por norma general, más optimistas que los puntuales, porque creen que pueden realizar más tareas (que otros), al mismo tiempo.

Estas personas se crecen cuando realizan varias cosas a la vez y obtienen beneficios a largo plazo, aunque esto les convierte en irrealistas y “malos estimadores del tiempo”.

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El estudio de la Universidad de San Diego ha relacionado la impuntualidad con las personalidades más despreocupadas y con tendencia a ver la foto general en vez de perderse en detalles insignificantes.

Pero, por supuesto, también depende del país en que se viva, y de cómo se vea y afecte la impuntualidad en las diferentes culturas.

Por ejemplo, “la hora” de Bolivia, Ecuador, República Dominicana, Puerto Rico, y Nicaragua, “estipula” que una persona podría llegar entre media hora a 3 horas tarde a una cita específica.

La famosa “puntualidad mexicana” puede unir una cita hecha en la mañana con el mediodía. Hay países que, de plano, ya hicieron el cinismo a un lado, como en Paraguay donde preguntan si el compromiso es a una “hora de goma, o a una hora de piedra”, entendiéndose que la primera posee cualidades elásticas. En la Patagonia Argentina, el espíritu de la puntualidad lo resume un dicho: “Patagón que se apura, pierde el tiempo”.

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Pero también sucede en Europa, los países de España, Portugal, e Italia, son famosos por su falta de adhesión a los horarios. Ya lo dijo, mejor que nadie, el escritor británico Peter Ustinov: “Así me imagino el infierno: puntualidad italiana, humor alemán y vino inglés”.

La “hora filipina” llevaba y sigue llevando décadas costándole millones de dólares a su economía nacional. En 1997, el presidente de aquel entonces, Fidel Ramos, lanzó un proyecto al que bautizó pomposamente con el nombre de: “la semana de la puntualidad”, que iba destinado a instaurar un “antes y un después” en la historia de Filipinas.

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Pensamos que hubiera funcionado mejor si el presidente no hubiera llegado una hora tarde a la inauguración del evento.

En África acostumbran decir que: “Los africanos no esperan al tiempo; el tiempo espera a los africanos”. Esto incluye la no asistencia en absoluto al compromiso dado.

Los mejor portados: Alemania, Japón, Suiza y Finlandia. En estos países es considerado de mala educación (por decir lo menos), el ser impuntuales.

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Lo cierto es que la investigación también se enfocó sobre el grado de optimismo de los individuos que llegan tarde: ellos creen que pueden realizar todas las tareas en un período más corto de tiempo, mientras que otros podrían entrar en pánico para poder resolver la misma cantidad de problemas a lo largo de toda una jornada.

La especialista Diana DeLonzor tiene un buen consejo para todos aquellos obsesivos por la puntualidad, y es aprender a relajarse (siempre y cuando la ocasión lo permita):

"Hay momentos en la vida que lo mejor es detenerse y dejarse llevar por aquello que suceda en el presente. Pasamos gran parte de nuestra vida soñando con un futuro perfecto, pero a veces terminamos perdiéndonos las cosas positivas que nos pasan en la vida".