VIDA REAL

Un matrimonio poco feliz: el día que Andrea Legarreta confesó que quiso divorciarse de Erik Rubín

Date December 12, 2019 19:14

No es nada fácil mantener una relación ni mucho menos un matrimonio. Incluso las parejas más unidas y perfectas tienen sus propias diferencias, que pueden poner en riesgo tantos años de amor y respeto. De hecho, algo similar le ocurrió a Andrea Legarreta quien ya confesó, hace algunos meses, haber sentido el impulso de separarse de su marido, Erik Rubín.

Andrea Legarreta y Erik Rubín son considerados una pareja excepcional y, luego de casi 20 de matrimonio, uno podría llegar a imaginarse que tienen una vida ideal, sin preocupaciones ni disgustos. Pero lo cierto es que no es tan así y Andrea ha llegado a confesar que sus fuertes discusiones han puesto en riesgo su historia de amor.

Andrea afirmó que es imposible tener una relación perfecta, ya que los humanos no son perfectos y suelen cometer errores constantemente. Es así que la relación que la conductora mantiene con su marido, el famoso músico, Erik Rubín, es bastante inestable.

Durante una entrevista en el programa matutino Hoy, Andrea confesó que incluso vivió momentos realmente difíciles que la han llevado a cuestionarse, en reiteradas ocasiones, cómo seguir su relación con Erik.

La conductora también subrayó que sus discusiones nunca han llegado a involucrar insultos verbales ni agresiones mutuas, pero sí han puesto en duda la continuidad de su matrimonio.

Aunque siempre han logrado superar estas etapas de crisis, Andrea y Erik, incluso, han llegado a preguntarse si deberían asistir a terapia juntos.

Son casi 19 años juntos, toda una vida. Hemos vivido momentos muy duros, entonces en el momento de que te sientas, analizas y dices […] por qué no intentamos y nos separamos un rato y vemos qué onda.

El amor que lo supera todo.

A pesar de que su relación ha llegado a enfriarse y de que ya hubo rumores escandalosos sobre un posible divorcio entre ellos, lo cierto es que el cariño que se tienen mutuamente los ha ayudado a superar todos estos obstáculos.

Es así que la pareja ya lleva 19 años de matrimonio y tienen una familia hermosa con dos pequeñas que iluminan sus vidas cada día.

Nos sorprende oír la íntima revelación de Andrea, pero, en parte, es más que entendible. Las relaciones no son perfectas y pueden tener etapas hermosas y llenas de amistad como complicaciones y pleitos que atentan con el bienestar de la relación.

Sin embargo, Andrea y Erik han demostrado que el amor que los une va más allá de sus diferencias y estamos muy contentos de que se sinceren el uno con el otro, incluso en los momentos más difíciles.