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La tragedia del 19-S regresó: 30 personas acabaron con crisis nerviosa tras macrosimulacro en CDMX

Date September 20, 2019 19:26

Dicen que un rayo no cae en el mismo lugar dos veces, pero los terremotos no se rigen por las normas de una tormenta y bien pueden sacudir el mismo sitio, en la misma fecha, aún con 32 años de diferencia, como le sucedió a la Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985 y 2017.

La vida de los citadinos cambió para siempre después de ver cómo los edificios que formaban parte del paisaje urbano se derrumbaban frente a sus ojos, y las manos de todas las personas volvieron a unirse en un acto sin precedentes de solidaridad; sin embargo, las secuelas todavía se sienten entre las calles y traen recuerdos vívidos de aquel día como si la tragedia se estuviera repitiendo.

Como cada año desde el fatídico 1985, el 19 de septiembre se realiza un macrosimulacro por toda la ciudad. Solo que en esta ocasión, el sonido real de la alerta sísmica trajo de vuelta los recuerdos más oscuros de aquella tarde del 2017 y se volvió imposible controlar las emociones, por lo que casi 30 personas tuvieron que ser atendidas durante la simulación.

De los 26 afectados, 23 sufrieron crisis nerviosas y desmayos al revivir las imágenes y los sonidos del temblor, mientras que otros 3 resultaron heridos en el frenesí por salir cuanto antes de los edificios, por lo que fueron atendidos 2 esguinces y una fractura a causa de la evacuación.

Por fortuna, las consecuencias del macrosimulacro no pasaron a mayores, pero la huella de todo lo que se llevó el temblor, aún sigue presente entre los ciudadanos que recorren a diario las calles que cambiaron para siempre, aquellos que recuerdan a sus víctimas en silencio y con los puños en alto como aprendieron a hacerlo cuando rescataban a los heridos después de la tragedia

Aunque el tiempo pase, el miedo por escuchar la alerta sísmica no dejará de traer las memorias a flote; no obstante, las autoridades de la ciudad ya contemplan la posibilidad de repetir el ejercicio cada 3 meses para evitar más incidentes como el del macrosimulacro pasado y también para que la población esté prevenida y con suerte, evitar que la desgracia se repita una tercera vez.