Una autora criticó a una mujer afroamericana por desayunar en el Metro y pagó muy caro su denuncia

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May 15, 2019 01:24 By Fabiosa

En los últimos tiempos, las redes sociales se han convertido en un espacio para la denuncia de ciertas conductas que pueden considerarse socialmente inapropiadas. Esto ha permitido que muchas personas sean capturadas con las manos en la masa y no puedan evitar las sanciones sociales que derivan de su mal comportamiento.

Una autora criticó a una mujer afroamericana por desayunar en el Metro y pagó muy caro su denunciaAntonio Guillem / Shutterstock.com

Sin embargo, en ocasiones estas denuncias tienen consecuencias inesperadas que pueden ir mucho más allá de lo que esperan las personas que las originan. Este fue el caso de Natasha Tynes, una escritora que puso en riesgo toda su carrera de cuenta de una publicación desafortunada en su cuenta de Twitter.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de DiversityInc (@diversityinc) el

Todo sucedió cuando Natasha descubrió a una mujer afroamericana, empleada del Metro de Whashington, tomando su desayuno a bordo de uno de los vagones del tren. En ese momento, la escritora decidió acercarse a ella y llamarle la atención por su comportamiento.

Una autora criticó a una mujer afroamericana por desayunar en el Metro y pagó muy caro su denunciaAmanda Tynes / Twitter

Como respuesta, la empleada le pidió que se ocupara de sus asuntos, pero la autora decidió tomar cartas en el asunto y compartió en su cuenta de Twitter una imagen de la mujer con su sándwich en la mano, apelando directamente a la empresa para que ejerciera una sanción sobre ella.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de The Savage Room (@the_savage_room) el

Cuando estás en tu viaje diario a la mañana y ves a un empleado del Metro en UNIFORME comiendo en el tren. No podemos comer en el tren. Esto es inaceptable. Espero que el Metro responda. Cuando le pregunté al empleado sobre esto, su respuesta fue "preocuparse por sus asuntos".

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Pero la reacción del público fue muy diferente a lo que ella esperaba. En lugar de juzgar a la empleada, los usuarios de la red social mostraron gran rechazo hacia su publicación, señalando que la acción de desayunar en el Metro no merece ningún tipo de reproche, pero el comportamiento discriminatorio de la autora sí debería ser criticado.

Viajo en el mismo tren que tú todas las mañanas a la misma hora. Siempre tengo un café en la mano. ¿Por qué nunca me has reportado a la WMATA? ¿O a las innumerables personas que desayunan tranquilamente durante su viaje diario? Has dicho que lo sientes, pero no has explicado por qué.

La ira es excesiva. Ella quería advertirle al metro que sus empleados estaban comiendo, yo quiero advertir a sus lectores qué tipo de persona es ella. Ambos estamos tratando de "ayudar".

Como consecuencia, Rare Bird, la editorial que se encontraba en proceso de publicar la novela de la autora, decidió suspender el lanzamiento de la obra, asegurando que no están interesados en mantener relaciones profesionales con una persona que se atreve a perjudicar de esta forma a otra.

Las mujeres afroamericanas enfrentan un aluvión constante de este tipo de comportamientos inapropiados dirigidos hacia ellas y una vigilancia constante de sus cuerpos. Creemos que esto es inaceptable y no tenemos ningún deseo de estar involucrados con alguien que piense que es aceptable poner en peligro la seguridad y el empleo de una persona de esta manera.

Más tarde, California Coldblood, empresa encargada de la impresión de la obra de Natasha, también se manifestó al respecto, alegando que las mujeres afroamericanas son las mayores víctimas del racismo y por eso merecen ser cuidadas, no atacadas:

No aprobamos sus acciones y esperamos que Natasha aprenda de esta experiencia que las mujeres negras sienten más los efectos del racismo sistemático y que debemos ser aliados, no opresores.

Finalmente, un ataque dirigido hacia el trabajo de una persona, terminó convirtiéndose en un ataque hacia su propia carrera y ahora será la autora quien deba lidiar con las consecuencias de sus actos.

La IRONÍA es que si Natasha Tynes hubiera escuchado a la trabajadora y se hubiera ocupado de su negocio, nada de esto habría sucedido. Ella le advirtió, técnicamente.

Y tú, ¿crees que este hecho puede considerarse como un acto de discriminación?, ¿qué opinas de las medidas que fueron tomadas en contra de Natasha?