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Con 102 años, quería ver a su nieta vestida de novia y ella la complació antes de que falleciera

Date August 29, 2019 01:24

Tara Foley estaba lista para casarse. Tenía hasta el último detalle organizado para que su gran día resultara perfecto, pero poco antes de la fecha, un acontecimiento inesperado lo cambió todo: su abuela de 102 años fue llevada al hospicio para pasar sus últimas semanas y no podría viajar para la boda de su nieta.


Ya que el gran sueño de Nana —como llamaban con cariño a la abuela—, era el de ver a su nieta ataviada en un vestido de novia, Tara no se lo pensó dos veces y escapó un fin de semana con su atuendo para cumplir el deseo de su abuelita y aunque aún no habían ajustado la prenda para la boda, a ninguna de las dos les importó.


Con todo el dolor de su corazón, al despedirse de Nana, abuela y nieta ya sabían en su corazón que esa sería la última vez que podrían verse, por lo que Tara atesora con un cariño especial el recuerdo de esos instantes mágicos que pudieron compartir antes de que fuera demasiado tarde.


Por desgracia, tal y como lo presentía Tara, Nana perdió la vida solo 27 días después de su último encuentro, pero la novia no se dejó vencer por la tristeza, pues tenía una última voluntad que cumplirle a su abuelita y también debía explicarle a toda su familia por qué desapareció un fin de semana completo, así que esperó al día de su boda para revelarles la sorpresa.

Deshechos por la pena de que Nana no pudiera haberlos acompañado, Tara levantó el ánimo de la familia al mostrarles la sesión de fotos hermosa que tuvieron ese último fin de semana, en el que Misty McLendon, la fotógrafa oficial de la boda, se encargó de capturar los momentos más emotivos del encuentro que tuvieron Tara y Nana antes de partir.


Con cada imagen, la familia Foley se dio cuenta que su querida Nana sí había conseguido hacerse de un lugar en la boda tan esperada y aunque no fue como todos hubieran querido, viéndola reír junto a su nieta, pudieron encontrar consuelo de saber que pudo cumplir su sueño gracias a la buena voluntad de Tara.


De esta forma, Tara consiguió despedirse de la mejor forma de su abuelita, con la certeza de que partió feliz, rememorando una y otra vez lo hermosa que lucía su nieta antes de caminar por el altar para formar su propia familia y con ello, crear nuevos recuerdos que se sumarán a la memoria de su amada Nana.