ESTILO DE VIDA Y TENDENCIAS

Joven enferma deberá dejar el tratamiento que la mantiene viva o será deportada de Estados Unidos

Date August 30, 2019 23:28

Por mucho tiempo, Estados Unidos brillaba como un faro de esperanza para personas con afecciones graves o extrañas, pues existía un programa especial para ayudar a quienes, por razones de salud, debían abandonar sus hogares y mudarse al país con tal de recibir tratamientos, atención de primer nivel e incluso participar en ensayos médicos.


Una de las tantas personas que mejoró notablemente su calidad de vida gracias a este programa humanitario fue María Isabel Bueso, una joven guatemalteca de 24 años con un padecimiento extraño que afecta su crecimiento, comprime su médula, le trae problemas respiratorios y la hace vulnerable a innumerables infecciones.


Dada su condición, desde los 7 años ha vivido con su familia en Estados Unidos, donde participó en diversos ensayos clínicos, terminó la universidad con honores y se volvió vocera de otras personas con enfermedades raras ante gobiernos locales; sin embargo, todo eso está a punto de terminar, pues recibió una carta en la que le piden abandonar el país en 33 días, o de lo contrario, será deportada.


Tanto María como sus doctores y familiares están consternados ante esa noticia que todos han definido como una “sentencia de muerte”, pues es en Estados Unidos el único lugar donde puede conseguir las medicinas que necesita para tener una mejor calidad de vida, por lo que con el fin del programa que la apoyaba, si vuelve a Guatemala, no tendrá forma de sobrevivir.


Por la manera tan abrupta en que se llevó a término el programa, ni sus médicos ni sus abogados saben cómo proceder para pedir una exención o cancelar la orden, así que de no reestablecerse pronto la ayuda que le proporcionaba el gobierno, María se verá obligada a vivir en su país natal, donde su esperanza de vida que había alcanzado los 30 años, bajará de forma considerable por la falta de recursos.


Así como María Isabel, hay miles de casos similares, todos los cuales tienen en común el deseo de salir adelante y seguir viviendo, pero por desgracia, como consecuencia de esta nueva medida, quizá tendrán que terminar con sus historias mucho antes de lo que hubieran previsto y ver cómo su vida se apaga al mismo tiempo que todas las esperanzas creadas alrededor de la expectativa de llevar una vida mejor.