BELLEZA

Tentación de políticos y famosos: Lyn May antes del procedimiento fatídico que atrofió su cara

Date December 25, 2019 22:29

Lyn May había conquistado con su belleza fuera de lo común en sus años de juventud, cuando la ingenuidad y una mala decisión de dejarse intervenir por manos inexpertas, hicieron que la bailarina quedara con un rostro atrofiado y las secuelas imborrables de tener que vivir con una imagen irreconocible.


Lyn intentó negarse, revertir los cambios y se arrepintió hasta el cansancio de haberse sometido al tratamiento, al tiempo que su rostro divino comenzaba a olvidarse poco a poco, pues su nueva cara de rasgos exagerados se encargó de robarse toda la atención, aunque todavía quedan recuerdos de sus mejores épocas de antaño.

Entre recortes de periódico y fotografías antiguas, es posible revivir el esplendor original que Lyn May tenía durante sus mejores años, en los que su gran atractivo la convirtió en una tentación para políticos, artistas y hasta delincuentes. Todos ansiosos por tener, aunque fuera unos minutos, junto a una de las vedettes más famosas.

A pesar de que la mujer ha hecho todo lo posible para mantener la figura escultural de aquellos tiempos, es imposible evitar fijarse en los daños atroces causados en su rostro, y por desgracia, no hace falta preguntarse por qué le impactó tanto el resultado final de la intervención.

Para Lyn May, cada día después de aquel fatídico procedimiento ha sido una pesadilla en vida, debido a todo lo que perdió en unas horas: su cara quedó deforme de por vida, su fama por bella se convirtió en burlas interminables y su tiempo de esplendor acabó de pronto; sin embargo, jamás se ha dado por vencida.

Es cierto que para la bailarina ha habido momentos de desesperanza en los que ha contemplado las opciones más trágicas para acabar con el martirio de vivir con un rostro desconocido, pero con ayuda de médicos expertos, Lyn pudo ver por primera vez una luz de esperanza para recuperar por lo menos una porción de su encanto.


Desgraciadamente, Lyn May jamás volverá a ser dueña de la belleza que la caracterizaba, pero con la frente en alto y una confianza renovada, podrá apreciar cómo una parte del daño se desvanece, para devolverle un poco de todo lo que aquella intervención fallida le arrebató.