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Tiene 42 años y 86 cirugías de cáncer de piel. Ahora, quiere compartir su historia con el mundo

Date June 28, 2018 19:21

Cuando Lisa Pace era una adolescente, odiaba su piel pálida y llena de pecas. Sin embargo, hoy, a los 42 años, odia aún más las cicatrices que cubren su cuerpo, especialmente porque era muy sencillo prevenir su desencadenante.

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Las cicatrices de Lisa son el resultado de 86 cirugías de cáncer de piel, una consecuencia directa de la adicción de la estadounidense a las camas de bronceado. Si Lisa pudiera hablar con su yo de 17 años, le diría que es posible evitar tener cáncer de piel y que las personas la van a amar por su forma de ser y no por qué tan bronceada esté su piel.

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Lisa comenzó a broncearse artificialmente cuando estaba en la secundaria, pero sus visitas a las camas de bronceado se salieron realmente de control cuando Pace empezó la universidad. “Comencé a broncearme todos los días, o uno sí y otro no, era adictivo, rememora Lisa.

La actual residente de Tennessee cuenta que oscurecer su piel la ayudó a batallar con sus problemas de autoestima. Lisa jugaba básquet en la universidad y cada vez que veía una foto de su piel pálida cubierta de pecas y su cabello rojo, se sentía peor. El hecho de que las personas remarcaran lo bien que se veía bronceada tampoco ayudó a la autoestima de Lisa.

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Primera cirugía.

A Lisa le diagnosticaron cáncer de piel cuando apenas tenía 23 años y estaba comenzando su primer trabajo como entrenadora de básquet. Durante un chequeo de rutina con su dermatóloga, la doctora descubrió un par de manchas en su piel y le realizó una biopsia.

Un par de días después, la llamaron para decirle que se trataba de un melanoma —la forma de cáncer de piel más mortal— y que debía regresar tan pronto como fuera posible. Lisa se sometió a su primera cirugía para remover los melanomas en la parte inferior y superior de su pierna derecha.

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Sin embargo, a pesar de que la experiencia la asustó, Pace no le dio la importancia que debía y en cuestión de meses volvió a las camas de bronceado.

Melanoma.

Según datos de la Sociedad Americana de Cáncer, el cáncer de piel es el más común en el país norteamericano. Existen tres tipos: melanoma, carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular. El melanoma es la forma más peligrosa de cáncer de piel y, en su fase avanzada, podría llegar a extenderse a los órganos internos y poner en peligro la vida.

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Solo en Estados Unidos, esta forma de cáncer de piel es la segunda más común en mujeres entre 15 y 29 años. De acuerdo con la Fundación de Cáncer de Piel, nuestro cuerpo desarrolla melanomas como consecuencia de una “exposición intensa e intermitente a los rayos del sol”, como ocurre cuando utilizamos una cama de bronceado.

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Estos aparatos emiten rayos ultravioleta A y B que son hasta 15 veces más potentes que los del sol en un día de verano a pleno mediodía, por lo que utilizarlos incrementa el riesgo de desarrollar melanomas en un 59%. Por si fuera poco, este porcentaje aumenta con la frecuencia en que visites los salones de bronceado.

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Hora de un cambio.

Tan solo un año después de su primera cirugía, Lisa debió someterse a otra operación, esta vez para remover el cáncer en su rostro. Después de todo lo que se había preocupado por su experiencia, la basquetbolista ahora tiene una cicatriz en su cara, lo que representó una experiencia “desgarradora” para la joven.

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Ese fue el momento en que Lisa tomó conciencia y decidió dejar de broncearse y cuidar su piel mejor. Desafortunadamente, el daño ya estaba hecho. Para cuando Lisa estaba en sus treinta, ya tenía 50 cirugías de cáncer de piel por todo su cuerpo.

En este punto, ya Lisa era una experta detectando las manchas sospechosas ella misma, las tenía en todas partes “en mis brazos, piernas, espalda, pecho, cara y nariz”. Lisa se realizaba una cirugía para remover un tumor maligno en su piel prácticamente cada tres meses, al punto de acumular unas 76 operaciones.

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La dermatóloga de Lisa, la doctora Arielle Kauvar, comentó que nunca había visto a nadie que no sufriera de un trastorno genético con el mismo número de melanomas que Lisa: “lo más importante que hay que resaltar de su caso, es que esto se debió probablemente a las camas de bronceado”.

86 cirugías.

En la actualidad, Lisa tuvo un total de 86 cirugías de cáncer de piel, con posibilidades de que, en un futuro, deba entrar al pabellón más veces a pesar de su cambio de actitud.

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Lisa ahora cuida escrupulosamente su piel. Obviamente, dejó de asistir a las salas de bronceado y, ahora, el protector solar es un producto básico en su rutina diaria (no sale de su casa sin aplicarlo). Además, Lisa usa sombreros y camisas manga larga para limitar su exposición a los rayos solares.

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Si bien Lisa todavía está aprendiendo a querer su piel, entiende que ser pálida significa estar saludable: “Preferiría mil veces ser pálida, blanca y estar cubierta de pecas que tener todas las cicatrices que tengo”.

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Sin embargo, a pesar de lo difícil que ha sido su lucha, su actitud positiva no ha cambiado. Hoy en día, Lisa tiene un importante mensaje para todas aquellas mujeres que no se sienten cómodas en su propia piel: “Eres hermosa así como eres, sin necesidad de un bronceado”.

Fuente: TODAY

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