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Se sumergió en el agua unos minutos. Cuando salió, vio que sus piernas estaban bañadas en sangre

Date June 22, 2018 23:03

Parece sacado de una película de terror. Imagínate que vuelves a la orilla luego de haberte bañado de forma normal en una de las playas de Melbourne, Australia, para mirar hacia abajo y descubrir que sus piernas están cubiertas en sangre. Como es de esperar, intentas parar el sangrado desesperadamente, pero no se detiene. Eso fue exactamente lo que le ocurrió a Sam Kanizay.

El chico australiano teme haber sido atacado por pequeñas criaturas marinas en la playa Dendy Street en Brighton. El joven aún se encontraba en shock al momento de contar su historia. Las heridas de Sam seguían emanando sangre en el hospital de Dandenong, 18 horas después de haber salido de la bahía con las piernas mordidas, posiblemente, por pequeñas criaturas de mar.

Sam, de 16 años, quien sentía que la piel le ardía por la temperatura luego de haber sudado en un partido de fútbol, aprovechó que pasaba cerca de la playa y quiso entrar un momento al agua para sumergirse y refrescarse un poco. Eran alrededor de las 6:20 de la tarde. En un principio, Sam sintió sus piernas adormecidas, como con una sensación de cosquilleo, pero asumió que era por el ardor y el frío. El joven jamás pensó que algo se lo estaba comiendo.

Pasados 30 minutos, Sam decidió que había sido suficiente y se dispuso a salir del agua, pero al llegar a la orilla, descubrió que sus piernas estaban cubiertas en sangre de las espinillas hacia abajo. Su primer pensamiento fue que debió haberse golpeado con una piedra, pero luego se dio cuenta de que eso no podía haber sido, porque las heridas se distribuían equitativamente a lo largo de sus tobillos y el resto de sus pies.

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Sin otra opción viable, Sam caminó hacia su casa, que se encontraba cerca, y dejó un camino de sangre sobre toda la acerca que lo conducía hacia allá. Su padre, Jarrod, y su hermana, Gabby, de 14 años, trataron de lavarle la sangre en la ducha. Sin embargo, no pudieron detener el fluyo, el cual salía de unos pequeños hoyos mínimos a lo largo de su piel. Así pues, Jarrod decidió llevar a Sam a Emergencias.

Una vez en el lugar, Sam recibió analgésicos y fue sometido a exámenes de sangre. Jarred luego trasladó a su hijo al hospital Dandenong para que le practicaran exámenes más avanzados y pudiesen esclarecer su situación. Para las horas de la tarde del mismo día, las piernas de Sam seguían emanando sangre, pero los médicos aún no podían determinar la causa.

Sam afirmó después que una de las enfermeras había sugerido que podían ser piojos de mar, pero que era sólo una suposición. En el verano del año 2015, un periódico local informó que Nick Murray y su hijo, Will, de 13 años, se habían desangrado por los pies luego de haber pasado 10 minutos en la había de Sandringham. Ambos sostuvieron que habían sido piojos de mar, unos parásitos marinos que se alimentan de los peces.

 

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El profesor Michael Keough, biólogo marino de la Universidad de Melbourne, afirmó que los piojos de mar eran una posibilidad en los casos de ambos adolescentes.

Son carroñeros que limpian los peces muertos y se alimentan de tejido vivo. La mayoría mide menos de un centímetro, por ende, las mordidas que hacen son muy pequeñas. La piel es simplemente comida para ellos. Sobre todo si se ha estado de pie durante un buen tiempo. Es la oportunidad para que vengan más y empiecen a morder. Apenas una pequeña gota de sangre los atrae más. Si se está de pie en el agua y está fría, no se notarán todas las mordidas.

Su descripción coincide con la experiencia de Sam, quien, de acuerdo con esta explicación, fue atacado por piojos de mar. No cabe duda de que el chico seguramente lo pensará de nuevo la próxima vez que sienta calor y tenga deseos de echarse una zambullida en la playa de paso.

Fuente: SMH

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