ESTILO DE VIDA Y TENDENCIAS

Cuando la intimidad con tu pareja pase de ser placentera a ser una tortura, es hora de visitar al médico

Date May 25, 2018 23:26

La intimidad con tu pareja es un momento muy especial que para nada debería ser incómodo, mucho menos doloroso. Pero hay ocasiones en que es inevitable y la experiencia resulta una pesadilla. En muchos casos se trata de condiciones fisiológicas que pueden ser atendidas por el ginecólogo, pero en otras el asunto es entre tu pareja y tú.

tommaso79 / Shutterstock.com

A continuación te presentamos los más comunes:

Factores psicológicos como ansiedad, miedo o problemas de autoestima

El miedo y la ansiedad en torno a la penetración pueden crear una barrera mental, asegura la Dra. Shannon Chavez, psicóloga clínica con licencia y terapeuta sexual certificada en Los Angeles, que puede llevar a que alguien tense inconscientemente los músculos del piso pélvico durante las relaciones sexuales, lo que provoca una barrera física para la actividad basada en la penetración.

gpointstudio / Shutterstock.com

Tal vez tuvieron una experiencia sexual negativa por lo que anticipan dolor y malestar, o han experimentado un trauma como el abuso sexual, la violación de los límites, la agresión sexual.

Como resultado, la mente puede entrar en modo de lucha o huida, lo que puede hacer que el cuerpo y los músculos del piso pélvico se aprieten.

Las cuestiones de baja autoestima y de imagen corporal también pueden disminuir la excitación o hacer que alguien se ponga tenso o nervioso durante las relaciones sexuales.

La falta de comunicación o problemas en la relación de pareja

El dolor y la incomodidad durante el sexo también pueden ser causados ​​por un problema personal entre la pareja. La falta de atracción, los problemas en la relación y la mala comunicación pueden afectar el estado mental de una persona y provocar una falta de excitación o una disminución de la lubricación.

nd3000 / Shutterstock.com

Es importante comunicarse con su compañero y decirle lo que hace y lo que no le gusta, dice la Dra. Mary Jane Minkin, profesora clínica de obstetricia, ginecología y ciencias reproductivas en la Facultad de Medicina de Yale, y recuerde, el consentimiento es la clave.

Quizá te interese: 7 Mitos falsos y verdaderos acerca de las características de las partes íntimas de la mujer

También puedes verificar con tu pareja los límites para asegurarte de que ambos estén en sintonía durante las relaciones sexuales. Algunas parejas pueden beneficiarse de ver a un terapeuta sexual, que puede hacer ejercicios con parejas para enseñarles a mejorar el placer y evitar las cosas que causan dolor.

Ciertas posiciones

En algunas posiciones puede sentirse perfectamente bien pero otras pueden causar mucho dolor durante la penetración.

Photographee.eu / Shutterstock.com

Un pene grande o un consolador (dentro de un rango de tamaño razonable) pueden causar algo de incomodidad y dolor, pero es muy poco probable que un pene sea "demasiado grande" para la vagina o capaz de dañar el cuello uterino. Si sientes que el tamaño es un problema, intenta usar lubricante y evitar las posiciones que te causan dolor.

La falta de juegos previos y la estimulación

La vagina se autolubrica, pero requiere un poco de esfuerzo y dedicación para que los líquidos fluyan. "Le toma al cuerpo de una mujer por lo menos 20 minutos excitarse por completo, lo que incluye la congestión del tejido eréctil en los labios, el clítoris y el canal vaginal", explica la Dra. Chavez.

WAYHOME studio / Shutterstock.com

¿La solución? Habla con tu pareja y pide más estimulación y juegos preliminares, dice la Dra. Minkin, y no te apresures a tener sexo con penetración. Tomarse las cosas con calma y ser más consciente de los juegos previos y la excitación sexual realmente pueden ayudar.

Sequedad vaginal causada por hormonas, medicamentos o estrés

Cuando el sexo es doloroso durante la penetración, puede significar que no estás lo suficientemente lubricada. La humedad es clave y sin ella, las relaciones sexuales con penetración pueden causar fricción que produce microdesgarros e irritación. El tejido vulvar ya de por sí es frágil, pero la sequedad vaginal puede causar mucho dolor durante la penetración. La sequedad vaginal podría ser causada por un cambio o una supresión de hormonas, lo que puede ocurrir durante el embarazo, la menopausia o cuando se comienza un tratamiento anticonceptivo. El estrés también puede cambiar la química del cuerpo, y resulta en una pérdida de humedad.

gpointstudio / Shutterstock.com

"Los medicamentos, como los antidepresivos y los antihistamínicos como Benadryl, también pueden causar sequedad vaginal y afectar la libido", dice la Dra. Minkin. Si tienes sequedad vaginal, debes hablar con tu ginecólogo para averiguar qué podría estar causándola y cómo tratar el problema.

No hay suficiente lubricante

Incluso si no tienes un problema con la sequedad vaginal, a veces el lubricante de la vagina no es suficiente para durar todo el sexo. Y eso puede provocar incomodidad, fricción y dolor durante la penetración o empuje profundo. Entonces, el lubricante debería ser tu mejor amigo. Puedes usarlo durante el juego previo y la penetración. 

La endometriosis, la enfermedad inflamatoria pélvica o los fibromas

"Si el dolor es más profundo en la pelvis, lo primero que consideramos es la endometriosis, porque es bastante común y generalmente causa dolor durante las relaciones sexuales", dice la Dra. Minkin. La endometriosis ocurre cuando el tejido que recubre el útero crece en otros órganos, y es un culpable común cuando se trata de dolor durante las relaciones sexuales. No hay cura, pero el tratamiento puede incluir terapia hormonal o cirugía, dice la Dra. Chavez.

Emily Frost / Shutterstock.com

Otras afecciones que pueden causar dolor pélvico crónico incluyen cicatrices debido a infecciones, prolapso uterino, enfermedad pélvica inflamatoria, fibromas, quistes ováricos y más. "Si el dolor es profundo en la pelvis, debe consultar al médico porque es posible que necesite extirpar los fibroides o quistes; el sexo vigoroso podría reventar un quiste, lo que es extremadamente doloroso", advierte la Dra. Minkin.

Lesiones o irritación de la vulva y la vagina

La piel de la vulva y la abertura vaginal es muy delicada y sensible, por lo que no es raro que ocurran lesiones. Estas lesiones pueden ser causadas por un accidente, cirugía, trauma pélvico, circuncisión femenina, piercings o una incisión hecha para ensanchar el canal de parto (episiotomía). Pueden causar lágrimas y cicatrices que hacen que el sexo sea muy doloroso, especialmente si hay una herida que no está completamente cicatrizada.

Emily frost / Shutterstock.com

Entonces, si tienes una lesión en o alrededor de los genitales, es importante tomarse el tiempo para sanar adecuadamente y esperar a tener relaciones sexuales hasta que el médico lo autorice. Además, ciertas afecciones de la piel pueden causar irritación o lesiones en la piel de la vulva que hacen que el sexo sea doloroso. Estos incluyen eccema, reacciones alérgicas o una condición llamada liquen plano.

Una infección vaginal

Un brote de herpes genital, infecciones urinarias, infecciones por hongos, clamidia y gonorrea son ejemplos de infecciones vaginales que pueden hacer que el sexo sea doloroso e incómodo. Estas infecciones pueden causar inflamación o irritación de la vulva y el canal vaginal, lo que hace que la penetración duela realmente. Algunas infecciones también pueden afectar el cuello uterino y el útero, lo que puede causar un dolor más profundo con el empuje.

RossHelen / Shutterstock.com

Además del sexo doloroso, también podría tener otros síntomas de enfermedades de transmisión sexual como picazón, secreción anormal o ardor. Pero a menudo, dichos padecimientos no tienen ningún síntoma. Entonces, la mejor manera de saber si una infección está causando dolor es visitar al médico y hacerse la prueba.

Anatomía anormal

Algunas personas nacen con un defecto anatómico que cambia la forma de la vagina, por lo que hay poca o ninguna abertura. Probablemente hayas oído hablar del himen, una membrana que cubre parcialmente la abertura vaginal, y los mitos sobre cómo se "quiebra" durante el coito. Cuando alguien tiene un "himen imperforado", significa que la membrana es anormalmente gruesa o apretada, lo que puede hacer que el sexo sea muy doloroso o incluso imposible. 

Life science / Shutterstock.com

El síndrome de Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser es un raro trastorno del desarrollo sexual que puede causar que una persona nazca sin vagina o con órganos reproductores incompletos. En estos casos, intentar la penetración puede ser muy doloroso. El tratamiento de estos trastornos puede incluir cirugía, o el uso de dilatadores vaginales.

Vulvodinia o vulvitis vestibular

Esto puede causar mucho dolor durante la penetración y también cualquier otra actividad que ejerza presión sobre la vulva, como andar en bicicleta o simplemente sentarse. "No conocemos la causa médica exacta, pero creemos que podría ser una respuesta inflamatoria en los nervios que rodean la abertura de la vagina y la vulva, lo que causa hipersensibilidad y dolor", dice la Dra. Minkin.

Vchal / Shutterstock.com

No existe cura para la vulvodinia, pero se pueden tratar los síntomas. Si tienes vulvodinia, no te sientas sola. "No es poco común y los estudios han demostrado que hasta el 9% de las mujeres han tratado esto en algún momento de su vida", asegura la Dra. Minkin.

Vaginismo

"El vaginismo es una afección en la que hay una contracción involuntaria de los músculos del piso vaginal y pélvico, y puede haber tanta tensión que ni siquiera permite la entrada", explica la Dra. Chavez. Por lo tanto, además de hacer que el sexo sea doloroso, el vaginismo puede causar espasmos en los músculos y apretarlos hasta el punto en que no se puede insertar nada en la vagina, incluso un tampón. Dado que el endurecimiento de estos músculos es involuntario, puede ocurrir incluso cuando una persona está excitada y quiere tener relaciones sexuales, por lo que la afección puede ser increíblemente frustrante. 

Wavebreakmedia / Shutterstock.com

Puede ser causado por factores físicos y psicológicos, o una combinación de ambos. "En el tratamiento, a menudo abordamos ambos lados", dice la Dra. Chávez. Por lo tanto, un paciente podría necesitar ver a un terapeuta para tratar la ansiedad o el estrés durante las relaciones sexuales, pero también ver a un terapeuta de piso pélvico para aprender a relajarse y volver a entrenar sus músculos.

No temas hablar con tu pareja acerca de esto, y recuerda visitar siempre al médico ginecólogo ante cualquier duda o problema. Para disfrutar del sexo, es importante prestar atención primero a nosotras mismas.

Fuente: E Medicine Health, Sexual Advice Association, Web MD, Buzzfeed

Quizá te interese: Las 8 causas más comunes de la sequedad vaginal y cómo evitar el problema


Este artículo es netamente con fines informativos. No se automedique y siempre consulte a un profesional de la salud certificado antes de usar cualquier información presentada en el artículo. El consejo editorial no garantiza ningún resultado y no se hace responsable de los daños que puedan derivarse del uso de la información indicada en el artículo.