Le diagnosticaron una grave enfermedad a los 21 años y quiere que su historia sirva de enseñanza

Estilo de vida y salud

May 14, 2019 00:50 By Fabiosa

Nuestro cuerpo suele enviarnos señales cuando algo no está bien, pero el trajín de la vida cotidiana hace que muchas veces las ignoremos y pongamos en peligro nuestra salud. En casi todos los casos, una visita a tiempo al médico puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Le diagnosticaron una grave enfermedad a los 21 años y quiere que su historia sirva de enseñanzaAfrica Studio/ Shutterstock.com

Esto le pasó a Megan DiDio, una joven estudiante de 21 años que fue diagnosticada con melanoma. Durante varios meses, su padre le había insistido para que visitara a un dermatólogo ya que uno de sus lunares había cambiado de color.

Algo reticente, la joven sacó turno con el médico y le pidió que revisara con especial atención al lunar que había tomado otra tonalidad. Tras una biopsia y un par de estudios posteriores, se confirmó el diagnóstico: Megan tenía cáncer de piel.

La noticia la golpeó duramente, ya que recién terminaba sus estudios y se encontraba sola en una nueva ciudad. Además, Megan siempre se había cuidado de los efectos del sol. “Casi siempre uso protector. Como soy muy blanca y pelirroja, mis padres siempre me enseñaron a protegerme”, dijo en una entrevista al programa Good Morning America.

Tras someterse a una cirugía para remover el tejido maligno, comenzó a recuperarse y debe someterse a controles cada tres meses para asegurarse de que el melanoma fue totalmente extirpado. En la semana de concientización sobre esta enfermedad, Megan tiene la esperanza de que su historia sirva de ejemplo para que la gente acuda al médico.

Quiero que la gente sepa que debe hacerse ver apenas noten algún cambio sospechoso en su cuerpo”, dijo la joven. “Puede ser algo muy sutil, como mi lunar que cambió de color “, agregó. Las estadísticas de la Academia Estadounidense de Dermatología aseguran que 1 de cada 5 personas desarrollará cáncer de piel y la mejor forma de evitar mayores complicaciones es la prevención y la detección temprana.

Sin dudas, el caso de Megan es un recordatorio de la importancia de prestarle atención a los mensajes que nos envía nuestro cuerpo y de acudir a un profesional de la salud para evitar que algo leve se convierta en algo serio.