Tenía una inflamación extraña en los ganglios, y los médicos culpan a su gato muerto

Tener una mascota es una gran responsabilidad que va más allá de proveerles con comida y amor. Dejar que los animales se escapen, no sólo los expone a toda clase de peligros, los consentidos de la casa pueden atrapar virus e infecciones que algunas veces se pueden transmitir a los humanos.

El caso de un señor de 68 años que tenía una extraña hinchazón llamó la atención a los médicos cuando este indicó que su gato había muerto dos días antes del inicio de sus síntomas ¿Cómo se relaciona su extraña enfermedad con la muerte de su mascota? La persona estaba infectada con Francisella tularensis.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Amamos a los animales, pero a veces hay peligros.

Muchas personas se confían de que, por ser animales domésticos, son totalmente inocuos. En la situación descrita anteriormente, la bacteria Francisella tularensis ocasiona la conocida tularemia o fiebre de los conejos, que es una enfermedad que puede ser mortal de no ser diagnosticada y tratada a tiempo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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En el caso del señor de Missouri de 68 años, llegó a una clínica con fiebre que persistió una semana y le continuó dos meses junto con una inflamación progresiva en su cuello. Cuando los médicos iniciaron con los exámenes y preguntas, lo que les dio una respuesta fue el detalle de la muerte del gato.

El gato había sido diagnosticado de leucemia felina, pero no se le hicieron las pruebas correspondientes. Pero, al realizarle los exámenes serológicos al señor, la respuesta fue Francisella tularensis tanto para el gato fallecido como la causa de los ganglios inflamados del hombre.

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¿Cuáles son los síntomas de esta enfermedad peligrosa?

Los síntomas generales son de malestar general: dolores musculares, de cabeza y articulaciones, debilidad progresiva, fiebre súbita; también se suman escalofríos, diarrea y tos seca. Dependiendo del modo de infección, puede haber úlceras, inflamación de ganglios, dolor de garganta e inflamación de los ojos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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¿Cómo pueden infectarse las mascotas y los humanos?

Dentro de las especies, los conejos, liebres y roedores en general son los más afectados, muriendo muchos por esta bacteria. En la mayoría de los casos, y posiblemente el gato de la historia, terminan infectados de esta enfermedad por el consumo de presas contaminadas.

No obstante, en los humanos no está el riesgo a través de los alimentos, sino por el contacto con animales infectados, picaduras de garrapatas y moscas, el consumo de agua contaminada y la inhalación de productos contaminados, siendo más común en los entornos agrícolas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Afortunadamente, con el uso de antibióticos adecuados, esta enfermedad se supera. Gracias al diagnóstico médico de tularemia glandular el hombre del caso fue tratado y logró sobrevivir; asimismo, le quedó una lección sobre no dejar a sus gatos al libre albedrío y la advertencia sobre lo que pueden andar comiendo por ahí cuando andan libres.

¿Conoces algún caso semejante? No se trata de comenzar a desconfiar de nuestros gatos, pero si alguno muere de repente, no estará de más consultar con un veterinario y con un médico, sólo por si las moscas.

Fuente: TheNewEnglandJournalofMedicine, CentersofDiseaseControlandPrevention

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