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Glaucoma: todo lo que debes saber sobre la enfermedad de los ojos que puede dejarte ciego

Date June 1, 2018 20:35

Es muy común olvidar a nuestros ojos cuando acudimos al doctor para los chequeos de rutina, ya que, si tenemos una visión perfecta, es muy fácil obviarlos de nuestra lista de prioridades. Sin embargo, el cuerpo humano es una máquina increíble y debemos prestarle atención a todos sus componentes para asegurarnos de tener una vida larga y sana.

Por ende, no podemos dejar de lado la salud de nuestros ojos, especialmente porque existen ciertas enfermedades oculares cuyos síntomas no se presentan hasta que es demasiado tarde. Una de ellas es el glaucoma. Esta condición se caracteriza por el aumento anormal de la presión intraocular, lo que, con el tiempo, afecta el nervio óptico.

Dicho nervio es el encargado de mandar la información que recogen tus ojos a tu cerebro para ser procesada, por lo que cualquier cosa que lo afecte representa un riesgo muy grave para tu visión. Con el tiempo, esta condición puede deteriorar el nervio hasta causar una pérdida parcial de la visión permanente y, si no es tratada, incluso ceguera en apenas unos pocos años.

Síntomas

Existen dos tipos de glaucoma: el de ángulo abierto y el de ángulo cerrado. El más común es el glaucoma de ángulo abierto pero, lamentablemente, es de evolución lenta y la mayoría de las personas que sufren de esta enfermedad no presentan síntomas ni dolor, excepto una pérdida gradual de la visión hasta que es demasiado tarde.

Por esta razón, es vital visitar a un oftalmólogo por lo menos una vez al año para que este especialista pueda llevar un registro del nivel de tu visión y, de esta forma, descartar la presencia del glaucoma de ángulo abierto. Esto es de especial importancia si tienes más de 40 años, sufres de diabetes o en tu familia hay antecedentes de esta enfermedad.

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Por otro lado, el glaucoma de ángulo cerrado sí constituye una emergencia médica, por lo que si presentas alguno de los siguientes síntomas, debes acudir de inmediato al doctor:

  • Dolor intenso en el ojo.
  • Enrojecimiento del ojo.
  • Dilatación de la pupila.
  • Visión borrosa repentina.
  • Disminución de la agudeza visual.
  • Visión de halos alrededor de las luces.

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Causas

Como mencionamos anteriormente, el glaucoma se debe al aumento de la presión intraocular que daña tu nervio óptico. En la parte de atrás del ojo se produce un líquido llamado humor acuoso, el cual, a medida que se produce, pasa hacia la parte delantera del ojo a través de unos canales en la córnea y el iris. Si estos canales están bloqueados total o parcialmente, aumenta la presión intraocular de tu ojo, lo que, a su vez, afecta tu nervio óptico.

Aún no se sabe con certeza qué causa este aumento de presión, pero los doctores especulan que se debe a estos factores:

  • Gotas dilatadoras para los ojos.
  • Algunas medicinas, como los esteroides.

Factores de riesgo

Según la Organización Mundial de la Salud, el glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo, por lo que debes prestar especial atención a la salud de tus ojos si presentas uno o más de los siguientes riesgos:

  • Tienes más de 40 años.
  • Padeces diabetes.
  • Recibiste un golpe muy fuerte en el ojo recientemente, lo que puede causar que la presión intraocular aumente.
  • Sufres de alguna enfermedad ocular crónica.
  • Si alguno de tus padres o abuelos sufrió de glaucoma de ángulo abierto, es probable que puedas desarrollar esta enfermedad.
  • El consumo de algunas medicinas a largo plazo, en especial de esteroides, puede aumentar tu riesgo de sufrir glaucoma.

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Diagnóstico

Lo más importante para detectar y tratar a tiempo el glaucoma es acudir regularmente a chequeos con tu oftalmólogo. Así, tu doctor tendrá tu historia médica y le será más fácil notar cualquier señal de alerta como, por ejemplo, la elevación de la presión intraocular por encima de 21 mmHg y señales de una papila excavada.

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Si presentas cualquiera de estas dos condiciones es suficiente para sospechar la presencia de un glaucoma, por lo que tu médico sin duda realizará una serie de exámenes —como, por ejemplo, una exploración oftalmológica completa, el estudio de tu historia médica y la valoración del campo visual— que lo ayudarán a confirmar o negar el diagnóstico.

Tratamiento

Si eres afortunado y detectaron a tiempo esta enfermedad, el siguiente paso es tratar de reducir la presión intraocular para prevenir cualquier pérdida adicional de la visión. Normalmente, el oftalmólogo receta una serie de medicamentos en forma de gotas para los ojos y, si estos no funcionan, puede que sea necesario realizar un pequeño procedimiento quirúrgico para crear una nueva vía de drenaje del humor acuoso.

No obstante, si se trata del glaucoma de ángulo cerrado, recuerda que es una emergencia médica, por lo que necesitas ir inmediatamente al médico para ser tratado y disminuir la presión intraocular tan pronto como sea posible.

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Si lograste detectar esta enfermedad a tiempo, la pérdida de visión puede reducirse con tratamiento o, incluso, detenerse completamente. No obstante, el glaucoma no tiene cura y la pérdida de visión que genera es irreversible, lo que significa que deberás tomar medicinas para regular tu presión intraocular por el resto de tu vida.

Fuente: Health Line, Web MD

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