Para los amantes del montañismo, no hay otro lugar más increíble para tomarse una foto que aquí

Inspiración

May 15, 2018 23:23 By Fabiosa

Noruega es un país conocido por tener paisajes increíbles, una gran calidad en su educación y una exquisita gastronomía. Sin embargo, hay algo que resalta entre todo esto, una montaña que se destaca entre todas por su belleza incomparable y que hace que el resto de sus motivos de orgullo se queden pequeños.

Kjeragbolten es el nombre de esta roca mística que atrae a miles y miles de turistas todos los años.

Hay quienes dicen estar obsesionados con la montaña y solo sueñan con visitar este lugar y poder pararse sobre ella.

Pero, ¿cómo no obsesionarse cuando se ven fotos de Kjeragbolten?

La roca está encajonada en una grieta de la montaña noruega de Kjerag. Se ha convertido en un punto de visita obligado para los excursionistas atrevidos que, después de completar la brutal caminata de tres horas a través de algunos de los paisajes más hermosos de Noruega, deciden posarse en una pequeña roca a casi un kilómetro sobre el abismo.

 

Quizá te interese: Conoce al monje que vive en soledad a 40 metros de altura para estar más cerca del cielo

No hay barandilla, los vientos son fuertes y es aterrador.

 

Una publicación compartida por @bubi1990 el

Sin embargo, los visitantes dicen que Kjeragbolten vale la pena... Aunque los vaya a recargar con una dosis alta de adrenalina.

Sin embargo, no todos son valientes al llegar a la cima y prefieren ver los paisajes desde las gradas.

La verdad es que sería inhumano culparlos, la altura es de 914 metros sobre el suelo. No obstante, luego de 3 horas de caminata, vale la pena intentarlo.

Sin duda, estas imágenes parecen sacadas de un planeta distante que solo es posible admirar en una película de Hollywood .

En definitiva, Kjeragbolten es uno de esos lugares obligados que toda persona debe visitar al menos una vez en su vida.

Fuente: Huffingtonpost

Quizá te interese: Estaba haciendo snowboard en una montaña y nunca se dio cuenta de que ALGO la perseguía…