FAMILIA Y NIÑOS

Al fin se revelan las evidencias: el príncipe Enrique no es hijo de Lady Di con James Hewitt

Date June 28, 2018 00:01

La madre del príncipe Enrique, la princesa diana, tuvo una aventura de 5 años con el oficial de caballería James Hewitt durante su matrimonio con el príncipe Carlos. Así pues, los rumores sobre la posibilidad de que Enrique fuese hijo de James y no del príncipe de Gales no han cesado a lo largo de todos estos años. La evidencia principal para este tipo de alegaciones es el pelo rojizo y los rasgos pícaros que comparte con Hewitt.

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Pero un análisis más exacto de los rasgos faciales, el cuerpo y la personalidad de Enrique, James, Carlos y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo y abuelo de Enrique, han demostrado que el príncipe es todo un Windsor. Una fuente de la realeza con conocimiento experto en rasgos hereditarios ha revelado por qué Enrique sí es hijo de Carlos.  

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Las similitudes aparantes entre Enrique y James han mantenido vivos los rumores desde que Diana admitió el romance ante la BBC Panorama en el año 1995. Más del 50% de las 1.800 personas que respondieron a una encuesta en línea dijeron que el mayor retirado el padre de Enrique, en comparación con el 34% que consideraba que su padre era el príncipe de Gales.

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La teoría se expandió tanto, que incluso se tomó en cuenta para un documental de la BBC titulado El drama del rey Carlos III. En aquel entonces, Hewitt fue obligado a negar el rumor en televisión nacional y este nuevo análisis que ha salido a la luz comprueba que el mayor decía la verdad.

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A pesar de que tanto Hewitt como Enrique se caracterizan por el mismo tono rojizo, el experto en realeza resaltó que el pelo de Enrique se describe mejor como rojo fresa, acompañado de una barba roja.  Sus cejas y pestañas son claras y sus ojos son azules. Por el contrario, Hewitt tiene el pelo color marrón oscuro, con cejas marrones y ojos del mismo tono.

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A pesar de que ni Diana ni Carlos son pelirrojos, el hermano de Diana, Earl Spencer si lo es, así que la princesa podría haber aportado los genes pelirrojos que caracterizan a su hijo mejor. Asimismo, el experto real destacó que el pelo de Enrique, a diferencia del de James, es rizado. Este tipo de pelo rizado normalmente se asocia con Escocia.

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En este sentido, la reina Isabel II y la Reina Madre, la bisabuela de Enrique, eran miembros de la aristocracia escocesa. Según la fuente, el único rasgo real que Enrique tiene en común con el amante de su madre es la barbilla.

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A pesar de que no es tan obvio como su color de pelo, Enrique sí comparte varios rasgos con el príncipe Carlos y su abuelo, el príncipe Felipe. Los tres tienen ojos pequeños y cercanos a la nariz. A estos se les conoce como los “ojos Mountbatten”, en honor al apellido del príncipe Felipe. En cuanto a su tamaño, el príncipe Enrique mide 1,88 metros, lo cual está por encima de la altura promedio. El príncipe Carlos mide 1,55 metros y el duque de Edimburgo mide 1,82.

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El análisis prosigue y estipula que los 3 miembros de la realeza comparten lo que se conoce como “el trasero Mountbatten”, que hace referencia a un trasero poco prominente, aparentemente. Las orejas del príncipe Enrique son muy similares en forma y tamaño a las de su hermano, el príncipe Guillermo. Sin embargo, la clave para identificar la herencia de Enrique son sus dientes.

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Enrique tiene los dientes superiores pequeños con dientes caninos de poco tamaño también. Esto es muy inusual en un británico, dado que ellos, incluido James, se caracterizan por tener los caninos bastante largos. Seguramente, Enrique heredó estos rasgos de su abuelo, Felipe, dado que el duque era miembro de las familias reales griegas y danesas.

Finalmente, la fuente, quien prefirió que su nombre se mantuviese oculto, confesó que, hace algunos años, se le encargó realizar un análisis forense de los rostros del príncipe Enrique y James Hewitt. En sus resultados, destacó que alegar que ambos compartían lazos de sangre por ser pelirrojos, el argumento más usado para relacionarlos, era erróneo, pues ni siquiera eso tenían en común. Así pues, queda desmentida la creencia de que la princesa Diana hizo pasar a su hijo por príncipe y su memoria se vuelve a redimir y respetar.

Fuente: Daily star

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