Sus hermanos lo eran todo para este niño adoptado, así que sus padres tomaron una difícil decisión

Familia y niños

June 28, 2018 19:25 By Fabiosa

Tener una familia es el sueño cumbre de toda pareja que ha logrado formar un hogar y estabilizarse. En este sentido, Claudio Boccalón y Mariela Rzepeski no son la excepción. Ambos soñaban con tener hijos y darles todo el cariño del mundo, pero no podían concebirlos así que decidieron que la adopción sería su mejor opción. No obstante, nadie se esperaba que su historia se tornara tan extraña.

Esta pareja, originaria de Buenos Aires, Argentina, trató de tener un hijo de manera natural por 10 años. Tras intentar por todos los metidos posibles, incluyendo la inseminación artificial, se dieron cuenta de que la adopción era su ultima oportunidad.

Incluso este proceso fue largo y difícil; pues también debieron esperar un largo tiempo para poder tener la oportunidad de conocer un niño que se ajustara a los requerimientos que el estado exige. Finalmente, lograron conocer a un niño de 12 años que se robó sus corazones y que se mostraba como una opción viable según los entes gubernamentales.


Julio es el nombre de niño oriundo Apóstoles, en Misiones, Argentina. Lamentablemente, había un pequeño detalle con Julio que hizo que sus padres tomaran una decisión poco esperada en este proceso de adopción.

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El pequeñín tenía 4 hermanos más pequeños. Para él, ellos eran lo más importante en su vida y nunca dejaba de hablar sobre ellos. Por tal razón, sus nuevos padres no pudieron negarse a considerar la opción de emprender de nuevo el camino de adoptar al resto de esta familia.


Esto lo hicieron principalmente porque entendieron que el destino de los 5 hermanos era estar juntos. Probablemente, es difícil imaginar un final más feliz a esta historia. Una vez que Julio formó parte de la familia Boccalón, las instituciones encargadas de adjudicar los permisos de adopción fueron mucho más flexibles.

En menos de un año, Julio ya estaba conviviendo con sus nuevos padres y el resto de sus hermanos. Ahora, esta familia es un ejemplo de que el amor entre padres e hijos no tiene nada que ver con la sangre que corre por las venas, sino más bien con el vínculo mágico de unión que se establece gracias a la convivencia y el respeto.


En definitiva, sólo podemos desear amor y felicidad a esta hermosa familia. Además, que tengan toda la fuerza necesaria para superar los obstáculos que se les interpongan a través del tiempo.

Fuente: Que pasada

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