ESTILO DE VIDA

“Nos daba pena y tristeza vernos”: el alto precio que pagó La Oreja de Van Gogh por la fama

Date January 10, 2020 22:19

A principios de los 2000 una agrupación conformada por cuatro jóvenes y una chica invadió la radio por sorpresa con éxitos como Rosas, El 28 o La playa y un nombre fuera de lo común que perduraría en la memoria de sus seguidores por décadas: La Oreja de Van Gogh.

“Nos daba pena y tristeza vernos”: el alto precio que pagó La Oreja de Van Gogh por la famaGetty Images / Ideal Image

Liderados por Amaia Montero, parecía que la agrupación había llegado para quedarse arriba de los escenarios, pero como tantas otras bandas, La Oreja de Van Gogh no aguantó el peso de la fama y terminó dejando atrás a su vocalista original en una de las separaciones más dolorosas del mundo musical.


La despedida de Amaia.

Pablo, Xabi, Álvaro y Haritz tenían una grupo de rock al que le faltaba algo, motivo por el cual, recibieron con los brazos abiertos a Montero para crear una nueva banda que rompería récords y escalaría su fama de forma exponencial, sin imaginar que el sueño acabaría más pronto de lo que inició, cuando la intérprete decidiría 11 años más tarde, emprender el vuelo sola.

Mucho se dijo en su momento sobre la salida de Amaia. Se especularon peleas interminables, desacuerdos monumentales y egos inflados, pero con el paso de los años, la española confesó que no hubo grandes conflictos, pues simplemente la presión de la fama hizo de las suyas hasta que destruyó el ánimo de sus integrantes para presentarse en los escenarios con la misma alegría que en sus inicios.


La bienvenida de Leire.

Tanto para el público como para la banda, fue difícil adaptarse a los cambios luego de despedir a la estrella que con su voz los había hecho triunfar alrededor del mundo, pero no había tiempo para derramar demasiadas lágrimas, pues su audiencia y la sed de seguir componiendo los esperaba, por lo que el grupo comenzó una búsqueda implacable enfocada a llenar el vacío que dejó Amaia.

Entre especulaciones y más rumores, dieron con Leire Martínez, una joven con una voz tan similar a la de Montero que incluso hizo creer que el grupo seguía intacto y a pesar de que las sustituciones muchas veces acaban en desastre, en el caso de La Oreja de Van Gogh, les dio nuevos bríos para vivir una nueva era de esplendor que gozan hasta la actualidad.


La vida después de LOVG.

Para Amaia, fue difícil la transición de compartir el escenario con sus “hermanos” a presentarse sola, pero logró amasar su propio éxito paralelo al del grupo y también pudo hacer las paces con el pasado para enfocarse en el presente y dejar su paso por La Oreja de Van Gogh como un recuerdo de tiempos acelerados inolvidables que no volverán.


Sin duda, la decisión de Amaia de apartarse fue complicada en su momento, pero quizá volverse solista fue lo mejor para el grupo, pues sin importar los rumores, lograron consagrarse como una de las bandas más icónicas de la música española, cuyas canciones seguirán siendo coreadas por generaciones con el mismo cariño de aquellos primeros años cuando el sueño comenzaba.