ESTILO DE VIDA

4 matrimonios fallidos y padre ausente para su hija: La desenfrenada vida de Ariel López Padilla

Date November 29, 2019 00:13

La bella y talentosa actriz de telenovelas Mariana Levy dejó este mundo a causa de un infarto en 2005 pero antes de aquella trágica noticia, esta mujer conoció a un hombre con quien tendría a su adorable hija María. Se trata de Ariel López Padilla, de quien se enamoró en 1994 durante el rodaje de la telenovela Vidas Cruzadas.

Mariana y Ariel tuvieron una bonita relación y después ataron el nudo, aunque en realidad el amor les duró muy poco porque decidieron divorciarse tan solo tres años después. A partir de ese matrimonio fallido, la vida de Ariel se convirtió en una continua fuente de polémica que hasta el momento no ha parado.

La escandalosa vida de Ariel.

Antes de Mariana, Ariel tuvo otro matrimonio con Aurora Cano que terminó en fracaso y para no variar con esa costumbre, después de la madre de su hija María, se casó con Paulina Dibildox en 1999 pero su relación no llegó ni al año. Finalmente tras tres inmensos errores,Ariel encontró el amor con Paulina Mancilla, con quien tiene dos hijos y ya alcanzó los ocho años de matrimonio.

Además de su mala racha en el amor, Ariel es sumamente criticado por la situación con la hija de la fallecida Mariana Levy, a quien aceptó haber regalado a su abuela Talina Fernández porque "no podía hacerse cargo de ella", sin embargo, la abuela de María opina muy diferente.

Nunca había dicho yo nada de Ariel, nunca. Ni cuando maltrataba a mi hija y la golpeaba cuando vivían en Perú pero es un hombre que está desquiciado, es un hombre que es mitómano, es un hombre malagradecido… pobrecito, es un enfermo.

¿Te imaginas la mala fama del actor como para que su exsuegra se exprese así de él?

Olvidar y perdonar.

A pesar de haber abandonado a María cuando se quedó sin madre, los años pasaron y Ariel finalmente confesó que tomó esa difícil decisión porque era lo más sano para ambos, le cedió la patria potestad a Talina y se alejó hasta que María creció y su trabajo le permitió poder acercarse a ella y retomar una buena relación de padre e hija.

Sin duda la vida de Ariel ha estado marcada por la locura pero parece ser que ya alcanzó un equilibrio mental y emocional que le ha permitido disfrutar de la mejor etapa. ¡Deseamos que siga así por muchos años más!