ENTRETENIMIENTO

No heredó el talento de su padre: revelan la vergonzosa audición de Sarita Sosa en La Voz México

Date October 18, 2019 21:50

Como muchos niños, Sarita Sosa tenía la ilusión de seguir los pasos de su padre y con ello, convertirse en la nueva gran estrella de la música, por lo que buscó el apoyo de José José para impulsar su carrera desde muy pequeña.


Para la mala fortuna de Sarita, el éxito no tocó a su puerta, por lo que con el paso de los años, fue intentando todo cuanto estaba en sus manos para darse a conocer y al fin poder realizar su sueño, pero al parecer, las cosas le salieron mucho peor de lo que parecía.


De acuerdo con revelaciones recientes, se filtró en redes sociales que en uno de sus intentos por alcanzar la fama, Sarita habría acudido a las audiciones de La Voz México en 2014, solo para llevarse la sorpresa de que ningún juez se decidió a elegirla.

Según afirman algunos medios, Sosa no soportó su fracaso rotundo en el programa, por lo que obligó a José José para que moviera sus influencias y con ello, tanto el capítulo como las evidencias en video de su fiasco fueran eliminados, de tal forma que nadie pudiera recordar ese episodio tan amargo de su vida.


A pesar de que todo podría tratarse de un rumor, pues en efecto faltan pruebas sobre la audición que habría hecho Sarita cuando Ricky Martin, Yuri, Laura Pausini y Julión Álvarez eran jueces del programa, queda como evidencia que hasta la fecha, la fama de la joven se debe solo a los escándalos desatados tras el fallecimiento del Príncipe y no por su talento.

Además, no es la única de la familia que no ha conseguido despegar en su carrera, pues tanto José Joel como Marysol han dedicado sus vidas a la música, sin poder imitar el éxito internacional que su padre consiguió en las décadas que estuvo sobre los escenarios.


Es una pena que, siendo hijos de un cantante tan reconocido, ninguno de los tres descendientes del Príncipe haya podido heredar ni su voz ni su talento, pero al menos, los tres siguen haciendo lo posible para llegar a ser tan grandes como su padre algún día.