ENTRETENIMIENTO

Tras larga trayectoria, Angélica Aragón se retira de las telenovelas por considerarlas “vulgares”

Date August 28, 2019 17:34

Angélica Aragón es una de las primeras actrices más queridas de México debido a sus actuaciones emblemáticas en telenovelas como Vivir un poco, Mirada de mujer o Todo por amor.

La actriz también ha tenido participaciones importantes en el cine en cintas de las talla de Sexo, pudor y lágrimas y El crimen del padre Amaro, por la cual obtuvo el premio Ariel en 2003.

Sin embargo desde hace un buen rato que ya no se le ve en la televisión; su última telenovela fue A corazón abierto, en 2011, y la actriz tiene sus razones para mantenerse lo más alejada posible de la pantalla chica.

Las telenovelas ya no eran lo que antes.

La primera actriz hace poco dio a conocer que se retiró definitivamente de las telenovelas porque ya no cumplen con sus estándares, pues las considera demasiado "vulgares".

Hoy nadie quiere ver una telenovela mexicana, en la televisión ha permeado la vulgaridad y yo no voy a participar en eso.

Pero no sólo eso, quien dio vida a María Inés en la legendaria Mirada de mujer (1999), también señaló que lo que hoy vemos en televisión carece de originalidad y calidad, y aseguró que por más que el público lo pida, no regresará.

Mucha gente me ha dicho ‘la extrañamos en las telenovelas, ‘¿cuándo la vamos a ver?’, y yo les agradezco, pero les digo: ‘No me van a ver, porque es una vulgaridad, ya no son familiares’. Como industria mexicana dejamos perder la televisión, la dejamos caer cuando hasta hace 20 años la telenovela representaba para este país la segunda fuente de divisas extranjeras, después de la petrolera. Además, no se quiso invertir en historias originales y en escritores de verdad.

Cabe señalar que no es la primera vez que la protagonista de Vivir un poco expresa su rechazo hacia las telenovelas mexicanas, en otra ocasión incluso aseguró que prefiere ver las producciones turcas, pues son "mejores" que las que se hace hoy en día en México. ¿Crees que Angélica Aragón tiene razón?