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Un asiento vacío en un importante lugar durante la boda real generó muchas especulaciones

Date May 23, 2018 21:53

Durante y después de la ceremonia de la boda real, se especuló mucho sobre el asiento que quedó al lado del príncipe Guillermo. Además, era un asiento de primera fila al lado de los invitados más importantes. Por ello, para muchos, este escaño fue reservado para la difunda madre del príncipe Harry: la inolvidable Diana de Gales.

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Casi 21 años después de su trágica muerte, es normal que se recordara a la princesa Diana en un día tan importante en la vida de su hijo. Hubo muchas hipótesis sobre las razones que pudieran explicar el porqué de este asiento vacío.

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Una hipótesis conmovedora, sin duda, es la que asegura que los miembros del comité real asignados para la organización del evento accedieron a dejar este asiento vacío para rendir homenaje a la memoria de la princesa Diana por petición de sus hijos, los príncipes Harry y Guillermo.

Sin embargo, hay fuentes cercanas a la familia real que indican el escaño permaneció desocupado sólo para que nadie se sentara frente a su majestad la reina Isabel II, quien estaba ubicada en la segunda fila con su marido el Duque de Edimburgo, presente después de su operación de cadera.

Sea cual sea la verdadera razón de este espacio, la difunta princesa de Gales estaba presente, en cierto modo, a través de algunos elementos simbólicos: el príncipe Harry, por ejemplo, había pedido a la florista Philippa Craddock que incluyera rosas blancas, tan queridas por Diana.

Estas fueron además plantadas el año pasado en los jardines del Kensington Palace, en el 20º aniversario de su desaparición, en sus arreglos florales.

En la Capilla de San Jorge, los observadores más astutos también notaron una conversación entre el príncipe Guillermo y Harry cuando intercambiaron unas palabras sobre su madre. El primero de ellos dijo: "¿Recuerdas cuando mamá solía decir...?" A lo que Harry respondió: “Sí, lo sé...".

Finalmente, unas decenas de minutos más tarde, el recuerdo de la princesa Diana se revivió cuando Meghan Markle reapareció después de cambiarse para la recepción vespertina en Frogmore House: la duquesa de Sussex, que se había puesto un vestido de Stella McCartney, lució un fabuloso anillo de oro amarillo de 24 quilates perteneciente a Lady Di y engastado con una impresionante faja de aguamarina de pequeños diamantes.

En definitiva, así como el oro de su anillo, Diana es eterna en la memoria de sus hijos, amigos y millones de seguidores en todo el mundo.