ANIMALES

Esta chimpancé fue la hembra alfa de su tropa por 35 años y su partida entristeció a todos en el zoológico

Fecha 18 de abril de 2019

El zoológico de Carolina del Norte, Estados Unidos, está de luto por la pérdida de uno de sus huéspedes más queridos. Se trata de Maggie, la chimpancé de 46 años que había sido la hembra dominante de su tropa durante más de 35 años.

Dentro de los grupos de chimpancés, las hembras alfa son integrantes que tienen una gran importancia y alcanzan ese rango a su personalidad y a las relaciones que construyen con los demás miembros de la tropa.

Maggie, por ejemplo, no solo ocupaba un lugar de liderazgo, sino que también se interesaba por el cuidado de todos los de su especie, incluyendo a los chimpancés más jóvenes, para quienes se convirtió en una tía amorosa.

Además, tuvo una larga vida. La mayoría de los de su especie mueren al llegar a los 40 años, pero ella sobrepasó esta expectativa. Sin embargo, en los últimos meses su salud había empeorado cada vez más, según explicó el Director de Salud Animal del zoológico:

Durante un examen más detallado se determinó que había desarrollado signos de sepsis y peritonitis grave por una perforación en el intestino grueso. Debido a su edad avanzada, la gravedad de la enfermedad y las complicaciones asociadas con el cuidado postquirúrgico de esta afección, los equipos de veterinarios y veterinarios tomaron la difícil decisión de aplicar la eutanasia a Maggie.

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Más tarde, su cuerpo fue presentado a la tropa para que observaran lo que había ocurrido y pudieran llorar la pérdida. Por supuesto, este suceso rompió el corazón de todos, humanos y chimpancés por igual.

Según explicó Jennifer Campbell, quien fuera su cuidadora por más de 14 años, Maggie era muy fuerte y demasiado dura como para mostrar algún interés hacia los humanos que la acompañaban, pero con el paso de los años cedió ante el acercamiento.

Lograr que permitiera que le hiciera cosquillas en los dedos de los pies hasta que se riera fue uno de los puntos destacados de mi carrera aquí porque me hizo sentir muy especial. Siempre admiré su generosidad y su falta de voluntad para aceptar las tonterías de nadie. Ella era única en su clase.

Evidentemente, Maggie era una chimpancé realmente única, con cualidades que admiraban los humanos y los animales por igual, por eso, toda la comunidad del Zoológico de Carolina del Norte lamenta esta enorme pérdida.

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