Por salvar a tres niños, este perrito se sacrificó y recibió la mordedura de una serpiente venenosa

Una vez más un angelito perruno salvó a sus humanos, esta vez de una serpiente venenosa. El guardián de cuatro patitas se interpuso entre una serpiente y los tres hijos de su dueña y así los salvó de un final trágico.

Quizá te interese: Un perro salvó a su antepasados de morir de sed, y hoy festejan adorando a un perro como si fuera rey

Simón, el perro héroe.

En El Challao, una localidad de Las Heras en la provincia argentina de Mendoza, una familia vivió momentos de terror tras toparse con una serpiente venenosa llamada Yarará.

Fue Valeria Centeno quien descubrió con horror que su perrito Simón tenía la cabeza hinchada y no podía respirar: una yarará lo había mordido. En entrevista con el periódico Los Andes, la mujer contó:

Tengo seis perros, todos rescatados. Ellos ladraban hacia un sector de mi patio, mientras que mis hijos (de 8, 5 y 1 año) jugaban. Yo estaba en la lavandería cuando mis niños empezaron a gritar muy asustados. Otra de mis perras gritó por el atropello de Simón. Salgo, tomo a mis hijos y metí a los perros a la casa. Dos horas más tarde, cuando fui a darles agua a las mascotas, noté que Simón tenía la cabeza hinchada y le costaba respirar.

Rápidamente llevó a Simón al veterinario, quien le administró un corticoide y suero, además de recomendarle el antídoto tras escuchar la descripción de los niños y deducir que se trataba de la mordedura de una yarará.

Acudí a las redes para que me dieran contactos para lograr obtener el antídoto. A partir de ahí, cerca de las 8 de la mañana del sábado (porque no quise ir a las 3 por la inseguridad en la zona), fui al Hospital Lencinas y fue todo a contrarreloj.

Sabía que no iba a ser fácil. Fui al Lencinas a pedir el antiofídico con pedido veterinario y me lo negaron, argumentando que sólo habían dosis para seres humanos. Me fui devastada. Posteriormente fui al Serpentario para intentar conseguir el medicamento antes de las 9 porque no podía dejar pasar más tiempo (12 horas después de la mordedura) con el fin de que le hiciera efecto el antídoto. No había, y me fui descepcionada.

Ante la presión en redes sociales, Valeria pudo hablar con el Secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, quien finalmente la ayudó:

Él me dijo que me iba conseguir el medicamento. Ya eran las 10. No tenía muchas opciones, solo esperar a que le haga efecto igual aunque se pasara el plazo de 12 horas. Sin embargo, me dieron el antídoto en el Hospital Lencina, pero, con una lección moral mediante: me dijeron que si ‘estaba consciente de que le quitaba una dosis a una persona por mi perro’. Y yo les respondí: ‘respeto la vida del ser humano, pero también la de mis mascotas. Y que si no fuese por ellos, la serpiente podría haber mordido a mis hijos. Seguramente mi perro atacó a la yarará para protegerlos'.

Ahora Simón se encuentra recuperándose y tanto su dueña como el médico veterinario esperan mejorías para comprobar el estado de sus riñones, que pudieron verse afectados por la larga espera y el tratamiento.

Quizá te interese: Ella cayó más de 100 metros cuando escalaba, pero su valiente perrito llegó para salvarle la vida

Yarará, la serpiente mortal.

Martín Berro, Guardafauna Honorario en Argentina, alerta a la población sobre las yararás, serpientes venenosas oriundas de algunaz zonas del país:

Hay una característica única que diferencia a las yararás de las demás serpientes y es bueno que la población de la zona la conozca.

Si te muerde una yarará enseguida empieza a haber hemorragias, edemas, sangrado por los dos orificios de los colmillos e incluso puede haber hemorragias basales y trastornos de la coagulación de la persona. Es muy característica la mordedura de yarará.

Entre las especies de serpiente venenosa que se pueden hallar en Argentina está la yarará y la cascabel, y Martín Berro las describió para ayudar a la gente a identificarlas:

Si se mira la cabeza de la serpiente de costado, ves el ojo y hacia adelante una de las fosas nasales, como todo animal de este tipo. Pero las yararás y cascabel tienen entre el ojo y la fosa nasal otro orificio. Éste es la entrada a la foseta loreal, un órgano termoreceptor característico de estas dos especies. Entonces si alguien la encontró muerta o la mató luego de ser mordida y ve que tiene ese orificio entre el ojo y la fosa nasal, significa que una de estas dos especies y es venenosa. No hay ninguna otra serpiente que tenga ese orificio.

Las zonas de riesgo de cada especie también fueron delimitadas por el experto:

Todas las yararás son venenosas y pertenecen al género Bothrops Alternatus. Está la yarará grande, la yarará chica y la ñata. Acá en Santa Fe y la zona se encuentra la grande, y la chica y la ñata están en la zona de Córdoba. Pero lo bueno es que todas las serpientes Bothrops se atacan con el mismo suero antiofídico.

Por último, entre las recomendaciones para prevenir mordeduras acotó:

Hay que ser precavidos. Usar botas si se va a entrar a pastizales, no levantar troncos o piedras sin fijarse qué hay abajo, y demás. Pero otro recaudo que se puede tomar antes de salir de casa, es comprar un suero antiofídico.

La recomendación general frente al avistamiento de cualquier serpiente es no molestarlas y alejarse. Y en caso de ser mordido, ir al centro médico más cercano…

De este modo, el experto espera que más personas estén informadas sobre las serpientes y el riesgo ante una mordedura para evitar tragedias.

Le deseamos pronta recuperación a Simón y esperamos que las autoridades de control de fauna tomen en cuenta esta situación que, de no haber sido por el valiente perrito, pudo terminar en una horrible tragedia.

Quizá te interese: El amor de este perro salvó su vida - ¡Le dio rumbo, inspiración y significado!