ANIMALES

La dueña de este pug colgó un dulce letrero para disculparse por los aullidos de su perro

Date May 7, 2018 16:47

Cuando tenemos un animalito en casa, sobre todo cuando se trata de un perro, los ruidos, los olores y los cabellos por doquier son algo que no podemos controlar del todo. Existen perros que, por alguna razón en específico, tienden a ladrar más o a tener un ladrido mucho más agudo que, ciertamente, puede molestar a los vecinos. Pero a veces no hay mucho qué hacer.

Charleston Chew es un pug que se acaba de mudar con su mamá humana a un nuevo apartamento en Pittsburgh, Pennsylvania, Estados Unidos. Si bien los vecinos aún no lo conocen en persona, ya han escuchado bastante bien sus ladridos. 

Charleston no es un cachorro, tiene 11 años y se puede decir que se encuentra en la etapa de la vejez para los perros. Con la edad también han llegado ciertos achaques como la pérdida de la visión. Pero este pug se las arregla de maravilla para llamar la atención de su humana ladrando muy fuerte, prácticamente aullando. 

"Es el sonido más horrible que hayas escuchado", le dijo Sharla Wilson, su humana, al sito web de animales "The Dodo". "Su aullido es una locura. Es un ruido sorprendente, por decir lo menos. Parece una especie de forma de vida alienígena".

Wilson adoptó a Charleston cuando era un cachorro y han sido mejores amigos desde entonces. Así que, por supuesto, ella siempre va corriendo a su lado cuando él la llama.

"Tengo que tocarlo físicamente, luego está feliz y bien otra vez. Solo quiere saber dónde estoy", dijo Wilson. "Es muy peculiar y muy mimado".

En ocasiones, Charleston aúlla muy temprano en la mañana, después de perderse en el camino hacía su recipiente de agua. Wilson entonces tiene que encontrarlo para dirigirlo al lugar correcto. 

"Es un pequeño abuelo", comenta Sharla.

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La chica ya está acostumbrada al aullido de Charleston, pero le preocupaba que sus vecinos fueran a molestarse por sus ruidos. Pero se le ocurrió una gran idea.

Nadie se había quejado todavía. Me dijeron que era un edificio silencioso, así que hice una nota pensando que nos adelantaríamos. Puse este cartel como un consejo, como, 'Lo siento, este maníaco va a aullar'.

Este fue el letrero que pegó en su edificio:

 

¡Hola vecinos!

Mi nombre es Charleston Chew y pido disculpas por mis aullidos. Soy un hombre mayor ahora, con cataratas, y a veces me asusto mucho porque no veo dónde estoy y porque no puedo encontrar a mi mamá. Hasta que me acostumbre a mi nuevo lugar, comenzaré a establecerme. Gracias por ser paciente conmigo. No es mi intención ser una molestia. 

 

Megan Jones, una de las vecinas, fue de las primeras en ver el anuncio e, inmediatamente, publicó un dulce mensaje en Twitter: "Aúlla todo lo que quieras, mi cielo".

La publicación se hizo viral y Wilson estaba asombrada de que en realidad todo el mundo entendiera la situación de su querido pug. Ahora invita a sus vecinos a casa para que conozcan a Charleston y lo entiendan un poquito más, pues él es muy amigable. 

"Ha sido mi luz en tiempos difíciles. Ha sido mi amigo. Ha sido todo", dijo Wilson. "Es desgarrador verlo luchar, pero estoy haciendo todo lo posible para complacerlo. Es absolutamente valioso. Ha sido una de las mejores alegrías de mi vida".

¡Es bueno saber que allá afuera hay gente tan empática y amorosa con los animales!

Fuente: The Dodo

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