ESTILO DE VIDA Y TENDENCIAS

Su padre la dio en adopción cuando era bebé. Luego de 24 años, vio que llevaba meses a su lado...

Date January 23, 2017 15:34

No es fácil ser un buen padre, no es sencillo tampoco entender que siempre debemos hacer lo mejor por nuestros hijos, sobre todo cuando nos damos cuenta no podemos darle ese “mejor”. Puede ser hasta doloroso, aunque sea lo correcto.

Así lo entendió Will Russel cuando tuvo a su pequeña hija. Víctima del alcoholismo, supo que no podía cuidar a la bebé como ella lo merecía y decidió darla en adopción.

Y en ese momento, la vida de Will era todo un caos. Tardó mucho en entender, en aceptar su error. Se acercó a Dios como no lo había hecho y pudo cambiar las cosas. Dejó la bebida y comenzó a dedicar su vida a ayudar a quienes más lo necesitaban: entró a una misión de rescate en Phoenix. Esto lo llevó a su bebé.

Amy siempre había querido conocer a su papá biológico. Gracias a las redes sociales, pudo saber que se trataba de Will Russel. Tardaron mucho tiempo en poder conocerse pero así lo hicieron. Comieron juntos, hablaron de lo que hacían y se dieron cuenta: estaban en la misma misión. Su fe en Dios los había puesto en el mismo lugar, en distintas habitaciones, pero con un mismo cariño. Padre e hija estaban juntos al fin.