INSPIRACIÓN

En la primaria la rechazaban por tener Síndrome de Down y hoy es maestra infantil

Date November 1, 2016 17:51

De niña, Noelia Garella fue etiquetada como un monstruo en la escuela primaria. Ahora, más de dos décadas después, ha regresado al aula para demostrar que las burlas no la detuvieron como la primera maestra con Síndrome de Down en América Latina. Noelia, de 31 años, tuvo que romper un muro de prejuicios para cumplir su sueño de enseñar.

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Sus luchas sólo la hicieron más determinada a tener éxito y cuando un funcionario le dijo que no debería tomar clases, sus padres y otras personas presionaron en su nombre.

Alejandra Senestrari fue la primera en dar trabajo a Noelia inspirada por la búsqueda imparable de la mujer.

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"Había personas en posiciones de responsabilidad que estaban convencidas de que no era posible que un profesor con síndrome de Down enseñara realmente", dijo ella. Con el tiempo, incluso aquellos que se habían opuesto se unieron a la iniciativa de contratar a Noelia como maestra.

"Rápidamente nos dimos cuenta de que tenía una fuerte vocación. Ella les dio a los niños de kinder lo que más necesitan, amor."

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Noelia enseña clases de lectura temprana a niños de dos y tres años de edad en el vivero Jermonito de la ciudad argentina de Córdoba. Ella dijo que su amor por los niños la había llevado a ser maestra desde que tiene memoria. "Desde que era pequeña, siempre he querido ser maestra, porque me gustan tanto los niños. Quiero que lean y escuchen, porque en la sociedad la gente tiene que escuchar a los demás".

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Noelia dijo que fue particularmente gratificante enseñar a un niño con Síndrome de Down, al sentirse profundamente identificada con el pequeño.

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Noelia, quien comenzó como ayudante de lectura en 2012, se ha convertido en la primera profesora con Síndrome de Down en Latinoamérica. Su actual jefa en Jermonito, la directora de preescolar Susana Zerdan, dijo que su ejemplo debe ser una lección para todos. "Ha sido una experiencia única para el personal", comentó Susana. "La forma en la que los niños la aceptan, incorporándola naturalmente a la escuela, es una lección de vida para todos nosotros."