Tus pies no necesitan un cuento de hadas para vivir felices por siempre, ¡pero si les cuentas estos consejos…!

April 22, 2016 01:14 By Fabiosa

El calzado es un artículo en el que no podemos escatimar, y, naturalmente, después de gastar una cantidad impresionante de dinero en un buen par de zapatos, queremos que sirvan el mayor tiempo posible. Es lógico, y al final, ahorras mucho más usando únicamente un buen par de botas por años en lugar de cambiar de calzado barato, cada temporada. En este artículo te diremos cómo cuidar tus zapatos sin productos de limpieza caros, para asegurarte de que duren más tiempo.

1. Restaura la blancura.

La pasta de dientes no sólo es buena para los dientes: sirve muy bien para restaurar la blancura de tu calzado casual y deportivo. Puedes usar un cepillo de dientes, untar un poco de pasta en la suela de goma, y limpiar a fondo. También puedes limpiar la tela (lona) de la misma manera: Un poco de pasta, deja que repose durante 15 minutos, luego limpia con un paño húmedo.

2. Limpia tus zapatos de cuero (piel).

Las manchas en los zapatos de cuero se eliminan fácilmente con alcohol. Se vende en casi cualquier farmacia, sólo debes pedir el isopropílico. Tendrás que empapar un Q-tip o una bola de algodón con ese alcohol, frotar la mancha suavemente y dejar reposar durante media hora.

3. Renueva tu calzado deportivo.

Con un poco de bicarbonato de sodio en el interior de tu calzado maloliente, y dejando reposar toda la noche, podrás limpiar por la mañana, y verás la magia. El bicarbonato de sodio es conocido por absorber los olores de manera efectiva, y puedes utilizarlo para remover malos olores en todo, desde zapatos, hasta los aparatos domésticos.

4. Limpia tu gamuza.

Las limas para uñas son increíblemente eficaces en la eliminación de manchas y arañazos en el calzado de gamuza. Para un mejor efecto, primero utiliza un paño suave para quitar la mayor parte de la mancha, y luego termina con la lima de uñas. Sin embargo, no frotes demasiado duro, no deseas reemplazar la mancha con una calva.

5. Dale a tus zapatos un baño de vinagre.

El vinagre es otro agente doméstico común eficaz para la eliminación de olores. Para deshacerte de los olores desagradables, remoja el calzado  en una solución de vinagre (dos tazas de vinagre mezclado con dos galones de agua.) Sólo sumérgelos y asegúrate de que permanezcan así durante algún tiempo.

6. Regrésales el brillo.

La vaselina es una gran alternativa para los limpiadores de cuero (piel) comerciales. Frota tus zapatos limpios para eliminar marcas de desgaste y darles más brillo.

7. Retira las manchas en la gamuza con harina de maíz.

Si tienes una mancha de grasa en el zapato de gamuza, prueba el tratamiento con harina de maíz. Frota harina sobre la mancha, permite que absorba la grasa, y finalmente remuévela con un paño.

8. Estira tus zapatos nuevos con un secador de pelo.

Para moldear bien los zapatos nuevos, necesitarás calcetines gruesos de lana y un secador de pelo. Con los calcetines y los zapatos puestos, aplicar calor para aflojarlos debidamente.

9. Estira tus zapatos nuevos en el congelador.

Aquí hay otra manera de aflojar el calzado nuevo, pero usando el frío en vez de calor. Necesitas dos bolsas Ziploc llenas con agua y selladas herméticamente. Coloca las bolsas dentro de los zapatos y dejarlos reposar durante toda la noche en el congelador. A medida que el agua se congele, poco a poco, expandirá la bolsa para estirar suavemente los zapatos. Por la mañana, saca los zapatos del congelador y dejar que se descongele el hielo durante unos 20 minutos antes de retirar las bolsas.

10. Usa papel de lija para una mejor la tracción.

Este truco es especialmente útil en el invierno: el papel de lija se usa para frotar las suelas de los zapatos y crear una superficie más rugosa. Esto proporcionará un mejor agarre y te ayudará a mantener el equilibrio sobre los terrenos poco resbaladizos.

11. Evita ampollas.

Los nuevos zapatos suelen causar ampollas, pero, al parecer, son fáciles de prevenir. Todo lo que necesita es frotar la zona apretada con gel desodorante, que actuará como lubricante para reducir la fricción.

12. Pega los dedos juntos con cinta.

Cuando uses zapatos de tacón, debes amontonar los dedos del pie en un espacio muy reducido. Esto supone una gran presión sobre los nervios de los pies. Sorprendentemente, si se usa la cinta para unir tus dedos del pie, lograrás disminuir la tensión. Usa cinta adhesiva en el segundo y tercer (o tercero y cuarto) dedo para juntarlos, y la presión disminuirá de forma natural.

13. Impermeabiliza tu calzado.

Cubre la superficie de los zapatos de lona con cera de abejas y aplica calor con un secador de pelo para sellarla. Una fina capa de cera es suficiente.

14. Calma las ampollas.

Si terminaste con una ampolla, utiliza el tratamiento del abaño de té. Puedes utilizar té verde o negro, y además, es una buena manera para relajarse después de pasar todo un largo día de pie.

Ahora ya sabes cómo conseguir que tus piés vivan felices por siempre.