El día de su muerte, la espía más famosa de la historia lanzó un beso a todos los presentes

Estilo de vida y tendencias

November 21, 2017 18:02 By Fabiosa

Margaretha Gertruida Zelle, nació el 7 de agosto de 1876 en Leeuwarden, Países Bajos. Se convirtió en huérfana de muy pequeña y no tenía siquiera en dónde vivir.

Cuando tenía 15 años, estaba totalmente sola pero trabajando para volverse profesora, pero como mantenía una relación con el director de la escuela, al descubrirla la expulsaron.

gettyimages

Al cumplir 19 años, se enamoró de un oficial de marina con quien contrajo nupcias , estaba feliz de empezar de cero en Indonesia, lugar donde su ahora esposo trabajaba. Para ella no fue problema adaptarse al país, pero sí a su marido, quien siempre estaba ebrio y enfermó de sífilis. Aún con estos problemas, tuvieron dos hijos, quienes enfermaron y murieron a temprana edad.

Quizá te interese: El guardaespaldas de Hitler reveló cómo fueron los últimos minutos de vida del dictador y su esposa

gettyimages

Fue entonces cuando Margaretha se cambió el nombre a 'Mata-Hari': El ojo del día.

Para 1902 se mudó a París luego de finalmente dejar a su esposo y comenzó a trabajar como bailarina exótica para vivir. A la gente le gustaba mucho lo que hacía, y en 1905 se volvió famosa, tanto que ya daba giras por Europa. Su forma de bailar era única, movía las curvas como nadie lo había hecho hasta entonces, en cada show los aplausos eran ensordecedores.

gettyimages

Algunas personas se sentían incómodas con su baile, pues era bastante erótico y su atuendo era con muy poca ropa, aún así, atrajo a ella a los hombres más importantes de entonces. Fue así como se convirtió en la cortesana más famosa de Europa.

gettyimages

En 1915, su edad ya no le permitía seguir con su trabajo, así que se retiró al lugar en el que nació con su pareja, que durante la guerra fue llamado a servicio militar y resultó herido. Mata Hari lo encontró en un hospital francés, pero las autoridades no la dejaron verlo, así que le ofrecieron un trato: verlo a cambio de que ella se convirtiera en espía de los alemanes. Por su amor, cedió.

No logró obtener información importante y además la descubrieron, así que la obligaron a volverse de su bando, convirtiéndola en doble agente.

gettyimages

En 1917 los franceses la detuvieron y condenaron a muerte. El día de su ejecución, pidió que no le vendaran los ojos, en cambio, le lanzó un beso a la plaza, la cual estaba sumamente concurrida.

Hasta el día de hoy, hay una sensación de misterio que rodea su historia, pero no hay duda de que fue una mujer muy fuerte que siempre trató de hacer algo y sobrevivir por ella misma, lástima que su final haya sido una tragedia.

Fuente: hefty

Quizá te interese:

Esta pintora mexicana murió en la pobreza y fue olvidada, pero superó a Frida Kahlo