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Sabía que iba a morir en cualquier momento, así que preparó un último adiós para su esposa e hijita

February 6, 2018 12:51

Las guerras siempre son episodios trágicos para toda la humanidad. Así, de los modos más tristes las personas viven experiencias muy dolorosas. Ya sean los que participan en las batallas o los familiares que se quedan en casa, todos sufren el evento.

Todd Weaver era un soldado norteamericano. Uno de los tantos que perdió la vida en Afganistán. Sin embargo, su historia se ha hecho pública y ha conmovido al mundo.

Cuando se supo la noticia de su deceso, la familia quedó devastada, como era de esperar. Su joven esposa, Emma, cuidaba a la pequeña bebita que habían tenido juntos, Kiley —que apenas tenía 9 meses de nacida—.

De ahí en adelante la vida sería muy dura para Emma, pues debía criar a su pequeña sin un padre, sin el hombre excepcional que amaba. Sin embargo, a los pocos días de haber celebrado su entierro, Emma recibió las pertenencias de su esposo y ahí encontró una sorpresa tan triste como reconfortante.

Como Todd conocía los peligros de su profesión, él previó que su muerte ocurriera sin que pudiera siquiera despedirse. Emma encontró en la computadora del joven soldado dos cartas muy especiales. Una era para ella y la otra para la pequeña Kiley.

Es un texto doloroso, que arranca muchas lágrimas; sin embargo, muestra también la bondad y amor incondicional de este hombre por su esposa e hija.

Querida Emma, amor de mi vida:

Si ahora te encuentras leyendo esta carta es porque el destino nos ha separado físicamente, lamentablemente no he podido decirte una vez más de frente cuánto te amo y lo que significaste en mi vida. Aun cuando la vida nos haya separado, siempre estaré en alguna parte cuidando de ustedes. Sé fuerte mi amor, tú puedes, no estaré físicamente pero sí en espíritu y corazón.

Él no quería que ella sufriera demasiado, así que también le explicó en su carta que debía guardar la felicidad de todos los momentos que compartieron juntos y que, además, tuvieron juntos el bello fruto de su amor, que era la pequeña Kiley. También le confesó que, aunque su vida había sido corta, no podía haber pedido más felicidad que el haberla encontrado a ella y haber tenido a la bebé.

Mis sueños se hicieron realidad, en especial el de casarme con la mujer más maravillosa y perfecta: tú. Una mujer que cada día me sorprendió, me entregó su amor y me dio la bendición de ser padre.

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En su intención de reconfortarla también le habló sobre el dolor de los días que vendrían, pero también le recordó que era una mujer fuerte y que el amor por su hijita la ayudaría a salir adelante. También le pidió que le recordara a su hija cuánto las había amado a ambas.

Háblale sobre mí y dile cuánto la amé, que me sentí el hombre más afortunado sobre la Tierra cuando supe de su llegada y que cuando la tuve en mis brazos me sentí el hombre más dichoso del universo. Dile que en mi corazón me llevo su tierna y dulce mirada y su sonrisa grabada en mi mente.

Por más doloroso que fuera, también le recordó que no debía negarse la oportunidad de encontrar otro amor. Él le hizo saber cuán feliz sería él viéndola recobrar la felicidad, dicha y amor en su vida.

Sus palabras a Kiley también fueron hermosas.

Cuando tu madre me dio la noticia de que sería papá, me sentí el hombre más afortunado y feliz del mundo, para mí has sido el regalo más grande que me pudo dar Dios. Hay dos días sumamente valiosos en mi vida que guardaré con recelo toda la eternidad en mi corazón; el día que conocí a tu mamá y el día que naciste.

Él le contó cuánto le dolía imaginarse que no la podría ver crecer, pero también le recordó que donde quiera que él estuviera, siempre iba a estar velando por ella.

Ahora tienes a un padre que te amará profundamente desde el cielo y cuidará de ti, además tienes la fortuna de tener una mamá maravillosa que hará un excelente trabajo. No te olvides de ser buena con ella y ayudarla en todo lo posible, apóyate en ella, sé que también será una grandiosa amiga.

Él le recomendó nunca perder la fe, ni siquiera en los momentos más dolorosos de su vida y le aseguró que siempre estaría orgulloso de ella.

Aprende todo lo que puedas, sé brillante, lucha y persevera por obtener el éxito que desees. Y cuando caigas, no te preocupes por ello, levántate con la frente en alto y vuelve a intentarlo, tu padre estará contigo en esos momentos alentándote.

El cierre de la carta fue hermoso:

Aun cuando crezcas, siempre serás mi pequeña, tú y tu mamá siempre serán mis más grandes amores.

Con todo el amor del mundo, tu orgulloso papá.

Es casi seguro que la familia nunca superará la pérdida, pero con las palabras de Todd podrán vivir la vida con más resignación.

Fuente: Por que no se me ocurrio

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