A ella le diagnosticaron demencia, pero él todavía cumple con su dulce tradición de San Valentín

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February 16, 2018 19:26 By Fabiosa

Una residente de Alburquerque, Estados Unidos, de 74 años llamada Donna Kramer fue diagnosticada con demencia hace 4 años, pero eso no significa que ya haya olvidado la sagrada tradición de San Valentín que comenzó con su esposo, Ron Kramer de 77 años, unos meses antes de que se casaran en 1979.

KOAT / Facebook

Ron ha estado recreando el primer San Valentín que pasaron juntos hace 40 años y no ha dejado de hacerlo aunque Donna ahora viva en una casa de asistencia.

La historia de amor de la pareja comenzó el 2 de enero de 1979, cuando Donna se estaba divorciando y Ron tocó a su puerta intentando venderle un seguro.

"Donna abrió la puerta con una bata y unas grandes pantuflas", dijo Ron.

"Me veía muy sexy", replicó Donna.

El inusual atuendo debió haber funcionado porque unos días después Ron volvió a la casa de Donna y la invitó a ella y a su hija al Ice Capades.

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Aún era enero cuando Ron le preguntó a Donna qué tipo de dulce le gustaría para el día de San Valentín y desde entonces, la tradición nació.

Donna le contó a Ron su amor por el chocolate oscuro de Buffet's Candies, una tienda gourmet de dulces de Alburquerque que existe desde 1950. Cuando llegó ahí, el vendedor le comentó que si se llevaba otra caja llena el siguiente año, sólo le cobrarían los dulces.

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Se casaron 4 meses después de su encuentro, exactamente el 8 de mayo de 1979.

Después de eso, el 1 de febrero de cada año, Donna le pregunta a Ron: ¿Ya tienes mis chocolates?

Entonces Ron saca una hermosa caja de su escondite en el closet y se dirige a Buffet's.

Donna se limita a comer un chocolate por día, lo que significa que generalmente sus chocolates le duran hasta mayo. Una vez que se acaban, la caja regresa al closet y sale hasta la nueva temporada de San Valentín.

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En el 2014 diagnosticaron a Donna con demencia y se mudó a una casa de asistencia al siguiente año. Ron describe ese día como el más triste de su vida. Incluso antes del diagnóstico, Donna la había pasado muy mal en cuanto a su salud, pues atravesó un infarto y dos batallas contra el cáncer de mama.

Ron asegura que ha estado con Donna siempre y que nunca se irá de su lado.

Hice un compromiso y el compromiso durará por el resto de nuestras vidas. He estado con ella. Nunca la dejaré.

Ron visita a Donna todos los días en la casa de asistencia y nunca llega con las manos vacías. Cada día, le lleva una Coca-Cola, un pedazo de chicle o una fruta, a veces son fresas, a veces frambuesas y los lunes, piña.

Desde que ella se mudó en agosto de 2015, él solo se ha ausentado tres días, cuando visitó a su tío de 96 años en Nebraska, Estados Unidos.

La memoria a largo plazo de Donna todavía funciona, recuerda casi todo, incluso los 25 cruceros y viajes que hicieron durante su matrimonio. Sin embargo, le cuesta trabajo retener las cosas momentáneas, la memoria a corto plazo es la que le está fallando demasiado.

Ron sabe que su condición empeorará progresivamente y ha dicho que se inscribirá a grupos de apoyo para prepararse para lo inevitable.

Ella olvidará quién soy. Así que disfruto cada minuto a su lado mientras me recuerde.

Ron dijo que su mayor temor es que algo le pase a él porque él es el responsable de los cuidados de su esposa.

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Hace apenas unos días, Ron le llevó a Donna su caja de chocolates de San Valentín número 39. En 1979 costaba $13 dólares la caja y los dulces, pero hoy cuesta $41. Sin embargo, eso a él no le importa.

Son chocolates de excelente calidad. Valen cada dólar, declaró Ron.

Donna habló poco pero dijo que sabe lo afortunada que es de tener a su esposo. Ella se casó completamente enamorada y hoy lo ama igual o más que entonces.

Esta historia nos confirma que el amor sí puede ser para siempre.

Fuente: abcnews

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