6 Datos importantes sobre la prueba de Papanicolaou, clave para detectar el cáncer cervical

Estilo de vida y salud

March 20, 2018 11:07 By Fabiosa

El cáncer de cuello uterino es responsable del 0,8% de todos los casos de cáncer en los Estados Unidos. Según las estadísticas oficiales, se cree que solo en Estados Unidos este tipo de cáncer afectó a unas a 12.820 mujeres en el 2017.

La prueba de Papanicolaou (también llamada prueba de Papanicolau o citología cervical) es un examen diseñado para detectar a tiempo cualquier célula cervical anormal y así evitar que las lesiones precancerosas se conviertan en cáncer. Otra de las funciones de esta prueba es diagnosticar a tiempo el cáncer de cuello uterino para poderle ofrecer a la paciente un tratamiento efectivo.

A continuación, te contamos algunos detalles que toda mujer debería saber sobre la prueba de Papanicolaou:

1. La prueba de papanicolaou son seguras e indoloras.

Las pruebas de Papanicolaou pueden realizarse durante un examen pélvico de rutina o  también pueden programarse para otra cita. Durante el procedimiento, el ginecólogo recoge una pequeña muestra de las células del cuello uterino con ayuda de un cepillo especial o una espátula. Puede que experimentes una ligera molestia durante el procedimiento o incluso después. La prueba es una forma segura y efectiva de detectar el cáncer de cuello uterino, así que, por las ligerias molestias que puedas sentir, no vale la pena dejar de hacerte esta prueba que puede detectar grandes anormalidades a tiempo.

2. Esto es lo que debes hacer para prepararte cuando te vayan a hacer una prueba de Papanicolaou.

De acuerdo con el sitio web de expertos en medicina MedlinePlus, es recomendable realizarse una prueba de Papanicolaou al menos cinco días después del último día de tu ciclo menstrual. Además de eso, hay algunas cosas que no debes hacer de 2 a 3 días antes de la prueba, como:

  • tener relaciones sexuales;
  • usar tampones;
  • usar duchas vaginales;
  • usar espermicidas.

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3. Las mujeres deberían comenzar a hacerse esta prueba a partir de los 21 años.

Es recomendable que las mujeres se hagan la primera prueba de Papanicolau a la edad de 21 años y luego vuelvan a practicarsela cada 3 años hasta los 29 años de edad. Las mujeres de 30 a 65 años pueden alternar con menor frecuencia (cada 5 años junto con las pruebas de VPH) estas pruebas si los resultados de las pruebas anteriores son normales. Mientras tanto, las mujeres mayores de 65 años pueden no necesitar más pruebas de Papanicolau si el ginecólogo así lo recomienda.

4. Las mujeres que se han sometido a una histerectomía total no necesitan realizarse esta prueba.

Si una mujer se ha sometido a una cirugía para extirpar el útero y el cuello uterino ( bien sea para tratar el cáncer de cuello uterino o por otros motivos médicos) no es necesario que se realice más pruebas des de Papanicolaou.

5. Las mujeres cuyo sistema inmunitario está comprometido puede que necesiten hacerse la prueba con más frecuencia.

Las mujeres que son positivas en el virus de VIH/sida u otra condición que debilite su sistema inmune y las mujeres que toman medicamentos inmunosupresores puede que necesiten hacerse la prueba de Papanicolaou con más frecuencia que de cada 3 a 5 años (depende de las recomendaciones individuales de cada ginecólogo).

6. Las pruebas de VPH se pueden realizar en conjunto junto con la prueba de Papanicolaou.

El VPH 16 y 18 son dos de las cepas del virus del papiloma humano (VPH) que aumentan en gran medida el riesgo de padecer de cáncer cervical. De hecho, la mayoría de los cánceres de cuello uterino son causados por este virus. Un dato curioso es que se puede hacer una prueba de VPH con la misma muestra recolectada durante una prueba de Papanicolau. Pregúntale a tu ginecólogo con qué frecuencia necesitas hacerte esta prueba de VPH.

Fuente: MedlinePlus, HealthLine, UpToDate, NCI SEER

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