9 Hábitos que toda embarazada debe adoptar para lograr una gestación sana y libre de problemas

Trucos

December 21, 2017 00:55 By Fabiosa

El embarazo es una etapa muy importante en la vida de una mujer. La mayoría de nosotras cuando sabemos que estamos esperando un bebé cambiamos nuestros hábitos de vida. Es casi algo instintivo. Sin embargo, es imprescindible saber que más allá de cualquier instinto, el embarazo debe afrontarse responsablemente. Planificar el embarazo es la garantía de un parto seguro y un bebé saludable.

Veamos todo lo que debemos tener en cuenta cuando estamos gestando una vida en el vientre.

1. Los malos hábitos.

Las adicciones pueden afectar significativamente la salud y la fertilidad de una mujer. Cuando planificamos un embarazo, necesitamos eliminar los malos hábitos que pueden afectar negativamente el embarazo. Hay ciertos hábitos que reproducimos bajo la idea de “son relajantes”. Pero no es así. Sin embargo, sí pueden afectar la salud reproductiva y dañar al feto.

2. Control del peso.

Debemos revisar el peso, porque es un factor importante en la calidad de vida de cualquier persona. Hay que destacar que cualquier variación del índice de masa corporal normal puede provocar complicaciones graves. El sobrepeso y la obesidad pueden provocar un desequilibrio hormonal en el cuerpo de la mujer y reducen la fertilidad. Incluso, cuando finalmente conseguimos quedar embarazadas, a menudo la gestación se acompaña de complicaciones, como diabetes gestacional e hipertensión.

Además, el feto de una mujer obesa es, a menudo, demasiado grande, lo cual puede provocar un trauma en el nacimiento del bebé. Otro riesgo relacionado con la obesidad de una madre embarazada es la mayor predispoción de los niños a desarrollar diabetes y obesidad.

Tampoco es bueno estar por bajo del peso, porque eso también puede afectar negativamente la concepción y el curso de un embarazo. El desequilibrio hormonal de una mujer puede causar una ausencia de ovulación y, en consecuencia, su incapacidad para concebir. Si una mujer finalmente queda embarazada, puede dar a luz a un bebé pequeño y débil. Estos bebés tienden a sufrir diátesis y se caracterizan por un sistema inmune débil.

Las embarazadas deben mantener un índice de masa corporal estable durante los seis meses antes del intento de concepción. Esta es la única manera de lograr la regularidad del ciclo menstrual y normalizar el fondo hormonal.

3. La dieta.

Una futura madre debe ser especialmente cautelosa cuando se trata de lo que come. Todo lo que ingiere debe ser lo más natural posible. Debe reforzar el consumo de alimentos que contengan fibra, vitaminas y micro nutrientes, para promover el desarrollo normal del futuro niño. Además, al menos 3 meses antes de la concepción, se recomienda incluir ácido fólico en la dieta.

4. Lo que se debe evitar.

Para las mujeres embarazadas evitar los siguientes aspectos es fundamental:

- el estrés;

- tomar baños calientes —el sobrecalentamiento causa esterilidad en los hombres que puede durar varios días y es dañino para una mujer después de la fertilización y en el primer trimestre del embarazo—;

- el consumo de cafeína;

- el uso de anticonceptivos hormonales.

QUIZÁ TE INTERESE: ¿Depresión durante el embarazo? Sí, es más común de lo que muchos se imaginan

5. Condición de salud.

Un embarazo normal depende de la salud del hombre y la mujer. Es importante asegurarse de que el futuro padre no tome hormonas esteroides. Además, ambos padres deben estar psicológicamente preparados para el nacimiento del niño.

Las madres deben llevar un estilo de vida moderadamente activo y pasar mucho tiempo al aire libre, lo que mejorará significativamente la circulación sanguínea, incluso en los órganos pélvicos. También es importante controlar la ovulación.

Ambos deben realizarse análisis de sangre para determinar o confirmar su grupo sanguíneo y factor Rh. Algunos problemas con la concepción son provocados por estos indicadores, que al ser radicalmente diferentes en hombres y mujeres pueden causar infertilidad. Incluso en el caso de un segundo embarazo, puede haber algunos problemas si el hombre tiene un Rh positivo y la mujer tiene uno negativo.

6. Visitas regulares al ginecólogo.

Lo primero que se supone que debe hacer un especialista médico es controlar la microflora de la zona íntima para detectar la presencia de infecciones y recetarte un análisis de sangre para determinar la causa. Las enfermedades infecciosas pueden ser la causa de infertilidad. Las infecciones también pueden complicar el curso de un embarazo. Un análisis de sangre es la forma más fácil de revelar cualquier problema. Después de examinar el historial de embarazos o partos previos de una mujer —si corresponde—, así como toda la información sobre la regularidad del ciclo menstrual, el médico puede prescribir diferentes pruebas para ciertas hormonas.

Bajo ninguna circunstancia debemos ocultarle al médico la información sobre los medicamentos que consumimos, ya que pueden complicar el inicio de la concepción e, incluso, provocar abortos espontáneos. También es extremadamente importante notificar al médico sobre el uso de decocciones hechas de plantas medicinales. Por ejemplo, la hierba de San Juan, la equinácea y el ginseng aumentan la probabilidad de aborto espontáneo y reducen la calidad, cantidad e incluso la composición genética de los espermatozoides.

7. Visitas regulares al doctor.

Es responsabilidad del médico determinar los posibles riesgos y amenazas. Por lo general, se les pide a las mujeres que se hagan análisis de sangre y orina, y que se realicen un diagnóstico de ultrasonido. Tanto los procesos inflamatorios agudos como la exacerbación de enfermedades crónicas pueden impedir la concepción, así como complicar un embarazo. La consulta oportuna con el doctor ayudará a tomar las medidas necesarias y evitará la aparición de una amplia gama de problemas.

Además, es necesario consultar al médico si es necesario realizar un análisis de sangre para detectar anticuerpos contra enfermedades como la rubéola, la varicela y el citomegalovirus. Si contraemos estas enfermedades durante el embarazo es probable que causen un daño irreparable a la salud del futuro bebé. Si no hay anticuerpos correspondientes en la sangre, entonces la vacunación se requiere a más tardar 3 meses antes de la concepción esperada.

También se recomienda realizar un estudio sobre la presencia de anticuerpos contra el herpes y la toxoplasmosis a fin de reducir el riesgo de infección primaria en las primeras etapas del embarazo. Estar infectado con estos virus puede provocar malformaciones fetales o incluso la interrupción del embarazo.

8. Visitas regulares al dentista.

Durante la gestación, el intercambio de calcio en el cuerpo de una mujer cambia. Para garantizar que los dientes no se deterioren, deben estar absolutamente sanos en la etapa de planificación. Además, el dentista eliminará los focos de infección en la cavidad oral, que, de lo contrario, podrían causar complicaciones durante el embarazo.

9. Visitas regulares al genetista.

Es obligatorio consultar a un genetista si ha habido casos de patologías genéticas en la historia familiar o si la futura madre tiene más de 35 años. De acuerdo con varios estudios, puede haber amenazas objetivas para el niño.

Recuerda que cualquier medida para protegerte y cuidar a tu bebé es central. Es nuestra responsabilidad la concepción segura y sana. No nos expongamos ni afectemos la vida de un ser que está por nacer. Tomar estas precauciones puede marcar la diferencia.

Fuente: obstetra-ginecóloga Lilit Nasibyan

QUIZÁ TE INTERESE:

Los efectos positivos y negativos de las emociones de la madre sobre el feto durante el embarazo

5 consejos útiles para vestirse con la ropa adecuada durante el período de embarazo y lactancia


Este artículo es netamente con fines informativos. No se automedique y siempre consulte a un profesional de la salud certificado antes de usar cualquier información presentada en el artículo. El consejo editorial no garantiza ningún resultado y no se hace responsable de los daños que puedan derivarse del uso de la información indicada en el artículo.