Labio Leporino: Conoce La Historia Conmovedora De Estos Chicos Quienes Escondieron Sus Sonrisas Por Años…

Inspiración

January 20, 2017 15:01 By Fabiosa

Se desconoce la causa exacta de este trastorno congénito. Algunos expertos dicen que puede ocurrir en los primeros meses de embarazo, influenciado por la genética, el medio ambiente, el mal uso de medicinas por parte de la madre, la subnutrición, u otros factores. Pero no se ha probado nada científicamente aún.

Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 1 de cada 650 recién nacidos en Brasil tienen labio leporino o paladar hendido. En los Estados Unidos, es el 1 de cada 800 bebés.

De cualquier manera, vivir en esta condición no es fácil. Para comprender el problema un poco más a fondo, conoce la historia de estos dos chicos que viven en México y no tuvieron las condiciones para el tratamiento durante su niñez.

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Mateo: Después de 20 años, tuvo una gran sonrisa por primera vez…

Al nacer, los padres de Mateo se desesperaban al ver a su hijo con la fisura. Ya que eran una familia sencilla y humilde, tenían poco conocimiento del problema y no tuvieron un acceso fácil a doctores u hospitales. Consecuentemente, terminaron criando a Mateo en casa ya que no querían que fuera a la escuela y sufriera de bullying por parte de sus compañeros.

A lo largo de su niñez y adolescencia, Mateo casi no tenía vida social; no salía de su casa, no sonreía. A la edad de 20 años, sin embargo, recibió ayuda de un equipo de voluntarios que pasaban por el área donde él vivía. Por que lo que pudo hacerse un procedimiento quirúrgico sin ningún costo.

¡Esto es maravilloso! A pesar de que fue tarde, Mateo comienza a desarrollar sus habilidades sociales y a hacer nuevos amigos. El sonreír parece algo mucho más fácil ahora…

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Uriel: Sus padres lo abandonaron cuando vieron el tamaño de la fisura que tenía.

Uriel ha vivido en un orfanato desde sus primeros meses de vida. Cuando tenía 4 años, apenas podía hablar o relacionarse con otros niños por donde él vivía. Afortunadamente, sin embargo, tuvo suerte al haber sido observado por Abigail cuando jugaba en el patio. Abigail terminó adoptándolo.

Uriel fue a su nuevo hogar aún asustado, pero feliz. No tomó mucho tiempo para que sus nuevos padres lo llevaran al hospital por un tratamiento. Pronto Uriel comenzó a sonreír con confianza…

¡Mateo y Uriel finalmente tienen una sonrisa feliz!
Es extraño que aún tengamos muchos casos de niños con este problema, pero que no pueden obtener ninguna ayuda para su tratamiento o cirugía. La información siempre es importante, ¡así que hay que compartirla!

Reference: UPSOCL