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Los expertos señalan qué alimentos deben lavarse antes de comerse y todas las razones para hacerlo

June 29, 2018 17:32

¿Lavar o no los alimentos antes de comerlos o cocinar? Es el eterno debate que hasta los expertos cocineros no logran resolver por completo, pero que con ciertos datos científicos por fin hemos aclarado.

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Por ejemplo, mucha gente se pregunta si lavar la lechuga antes de añadirla a ensaladas podría eliminar bacterias como la de E. Coli. Probablemente no, porque el organismo de E. coli es tan resistente que solo unas pocas bacterias son necesarias para causar la enfermedad, además de que el E. coli puede sobrevivir en temperaturas congeladas o refrigeradas. Solo se destruye mediante la cocción o la pasteurización, según la Universidad Estatal de Colorado.

El enjuague ayuda a prevenir otras enfermedades asociadas con los alimentos. Pero a veces puede causar más problemas al salpicar bacterias en fregaderos y encimeras. Así que aquí hay algunos consejos sobre qué alimentos enjuagar, cómo enjuagarlos y por qué.

Arroz

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El arroz se cultiva en arrozales inundados y, naturalmente, absorbe arsénico en el agua y el suelo. Según Andrew Meharg, científico de suelos y plantas, remojar el arroz durante la noche y luego enjuagarlo completamente, reduce el arsénico hasta la mitad. Si deseas eliminar otro 30 por ciento del arsénico restante, cocina el arroz en cinco partes de agua por una parte de arroz. Además, enjuagar el arroz ayuda a eliminar parte del almidón que puede hacer que se vuelva pegajoso al cocinarlo.

También debes tener en cuenta que enjuagar el arroz puede reducir los niveles de folato, hierro, niacina y tiamina, de 50 a 70 por ciento, según la Administración de Alimentos y Medicamentos, y que el mayor riesgo de exposición al arsénico del arroz es para quienes lo comen varios veces al día.

Frijoles y granos

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Especialmente si padeces celiaquía. Enjuagar los granos elimina los desechos y la suciedad. El enjuague es especialmente importante para aquellos que sufren de enfermedad celíaca. Estudios recientes sugieren que la exposición accidental al gluten, incluso entre celíacos después de una dieta libre de gluten, es más común de lo que se pensaba. Una forma de ser expuesto es a través de la contaminación cruzada inadvertida de un alimento libre de gluten.

Los granos y frijoles se pueden cultivar cerca del trigo, la cebada o el centeno; también pueden rotarse con los cultivos que contienen gluten; o pueden contaminarse durante el procesamiento, transporte y envasado. De hecho, incluso es legal que algunos frijoles contengan granos extraviados: la Administración de Inspección de Granos, Empacadores y Corrales permite que las lentejas contengan un porcentaje de granos extraños.

Frutas y verduras

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En 2005, la dietista Sandria Goodwin y sus colegas de la Universidad Estatal de Tennessee examinaron diferentes métodos de lavado en casa. Descubrieron que lavar manzanas, tomates y lechuga en agua y enjuagarlos minuciosamente con agua corriente reducía significativamente la cantidad de microorganismos presentes. Sin embargo, Goodwin advierte que "nada hace que el producto sea completamente inofensivo, excepto la esterilización (que cambia las características de calidad), por lo que si la gente quiere consumir alimentos crudos, siempre hay un riesgo". 

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Otros consejos útiles

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Limpia las encimeras, tablas de cortar y utensilios con agua caliente y jabón antes de pelar o cortar los productos. También es importante lavar las latas antes de abrirlas para evitar el riesgo de que bacterias y suciedad entre al abrirlas.

Lávate las manos con agua tibia y jabón durante al menos 20 segundos antes de preparar la comida. Usa un cepillo de verduras para fregar los productos con cáscara dura o piel firme, como papas, zanahorias, melones y manzanas.

Asegúrate de que el agua de lavado sea al menos 10 grados más fría que el producto, para inhibir aún más las bacterias. Dar una palmadita en seco con toallas de papel ayuda a reducir la carga bacteriana. Los lavados químicos, los blanqueadores o los detergentes no son recomendados, ya que los productos pueden absorberlos.

Si bien la mayoría de los alimentos son cuidadosamente lavados antes de consumirse, nunca está de más tomar precauciones. 

Fuente: Comer o no comer, NPR

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