PSICOLOGÍA

Separan en una cirugía a siamesas unidas por la cabeza y ésta es su vida 1 año después

June 21, 2018 17:54

Las hermanas siamesas Erin y Abby Delaney nacieron conectadas por medio de sus cráneos. Debido a este motivo, los médicos consideraron que mantenerlas unidas no era una opción viable si querían vivir vidas remotamente normales o disfrutables. A pesar de que la posibilidad de practicarles una cirugía incluía riesgos importantes, ésa fue justamente la recomendación que recibieron sus padres. Heather Delaney, madre de las pequeñas, recuerda:

The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube

Para mí, como su madre, las miro y veo a dos bebés separadas. Sí, están unidas, pero, para mí, habrá momentos en los que una estará llorando y la otra estará totalmente dormida y yo tendré que recordarme: “no puedes levantarla y ya”. Creo que es porque somos sus padres  y las vemos por quienes son y no por lo que está “mal” con ellas.

The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube

La cirugía para separar a Erin y Abby sería el procedimiento más complejo que se hubiese realizado en el Hospital Infantil de Filadelfia. Cada niña se sometería a una serie de cirugías e incluso requeriría su propio equipo quirúrgico. Los procedimientos incluyeron horas de práctica y preparación diseñadas para asegurar que ninguna de las bebés se desangrase en la mesa de operaciones o sufriese alguna complicación. Antes de que separasen a sus hijas, Heather afirmó:

The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube

Quizá te interese: Estas siamesas nacieron unidas y luego de 67 horas de cirugías sus médicos lograron separarlas

Las niñas empiezan a querer ver el mundo; quieren ver lo que están oyendo, quieren ver a las personas caminando de un lado al otro. Una vez estén separadas, será maravilloso para ellas sentarse y ver todo, poder mirar hacia donde quieran sin importar qué esté haciendo su hermana.

The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube

Afortunadamente, toda la preparación intensa y la atención que le prestaron a los detalles más pequeños en el Hospital Infantil rindieron sus frutos. La cirugía para separar a Erin y a Abby fue un éxito avasallador. Aunque alguna vez estuvieron imposibilitadas para sentarse por sus propios medios y explorar el mundo que las rodeaba, ahora pueden vivir su vida como bebés normales, o al menos la mayor parte de ella.

The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube

Tras haber pasado 5 meses en el hospital debido al proceso posoperatorio, las niñas finalmente pudieron irse a casa para compartir su desarrollo normal con su familia. Hoy en día, 1 año después de esa grandiosa cirugía que les cambió la calidad de vida, Heather explica cómo ha sido la adaptación a su nuevo ambiente:

Son niñas felices, contentas, a pesar de todo lo que han tenido que pasar. Nunca antes habían vivido fuera de las paredes del hospital.

The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube

De acuerdo con las afirmaciones de la feliz madre, su hija de desarrollan a un paso totalmente normal. Ya Erin es capaz de sentarse por sus propios medios y Abby aprendió a dar vueltas.

No les tienen miedo a la gente. Es increíble ver lo valientes que han sido para pasar por todo este proceso.

The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube


No cabe duda de que la experiencia que han vivido estas pequeñas es realmente admirable, pues se aferraron con todas sus fuerzas a la vida y no dejaron que una limitación se interpusiese entre ellas y su felicidad. Ahora, pueden disfrutar de su infancia en compañía de unos padres amorosos que hicieron todo lo posible para salvar a sus retoños.

Fuente: The Children's Hospital of Philadelphia / YouTube

Quizá te interese: Son hermanas trillizas, pero 2 de ellas nacieron siamesas. Así viven hoy, 14 años después